Los efectos de los grupos antivacunas están, desgraciadamente, muy claros, pero no tanto las causas que hacen que muchos padres pongan en peligro a sus hijos (y a los de los demás). Quizá no sea tanto la incultura como el olvido de esas enfermedades que ya no vemos gracias, precisamente, a las vacunas. Y también influyen, por supuesto, factores tan frívolos como las modas o la irresponsabilidad de algunos famosos.

Pero, en cualquier caso, lo que sí parece evidente es que la propaganda juega un papel fundamental, y por eso resulta tan importante que desde los organismos públicos se intente contrarrestar.

O, al menos, que no se colabore con esa propaganda.

Y si alguna vez se cae en ese error, que no se reincida.

Que es, justamente, lo que parece que va a pasar en Yecla. Hace cerca de un año el Ayuntamiento yeclano cedió una instalación pública para la celebración de un acto de propaganda antivacunas. La reacción de Marcos Ortuño, alcalde de la localidad, ante las protestas fue bastante lamentable, responsabilizando a las entidades que organizaron el acto pero olvidándose de la responsabilidad, mucho más grave, de quien lo albergaba:

Marcos Ortuño Soto en Twitter 2. Contenidos de esas conferencias de las que en su caso habrán de responder los representantes de esas asociaciones fjberfer AytoYecla

Pero en el tuit siguiente pareció reconocer la responsabilidad municipal, aunque fuera mínimamente, asegurando que

Marcos Ortuño Soto en Twitter 3. Además la persona encargada de reservar los espacios tiene indicaciones de estar más vigilante al respecto fjberfer AytoYecla

Eso fue en mayo de 2016. Pero desde entonces se ve que la persona encargada de reservar los espacios ha dejado de estar vigilante, o que ha tomado al alcalde por tonto y no le ha hecho caso, o, en fin, cualquier otra circunstancia que pueden ustedes imaginarse. Porque miren el acto que se pretende celebrar en las instalaciones municipales:

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Y no me digan que el alc… bueno, que la persona encargada de reservar los espacios no lo tenía fácil: se trata del mismo libro del que se habló el año pasado, y una sencilla búsqueda en el directorio de la Organización Médica Colegial muestra que el conferenciante, si alguna vez fue médico, ya no lo es, lo cual debería haber levantado aún más sospechas, ¿no?

En fin, que a la vista de que ni esas instrucciones del alcalde, ni algo tan simple como la sensatez, ni tan siquiera el cumplimiento de sus obligaciones constitucionales, son suficientes para que el Ayuntamiento de Yecla deje de alentar a los antivacunas, la Asociación de Divulgación Científica de la Región de Murcia, la Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas, la Red de Prevención Sectaria y del Abuso de Debilidad (REDUNE) y ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico han remitido al alcalde esta carta abierta que por supuesto yo también suscribo, y que les invito a difundir:

D. Marcos Ortuño Soto. Alcalde de Yecla.

Yecla, 24 de marzo de 2017.

Estimado señor alcalde:

En nombre de las entidades y asociaciones que firmamos esta carta queremos expresarle nuestra gran preocupación ante el anuncio de un acto de propaganda antivacunas que se celebrará en el Edificio Bioclimático hoy, 24 de marzo.

Si la difusión de terapias pseudocientíficas siempre es rechazable, en el caso de los movimientos antivacunas lo es aún más. Gracias a las vacunas se han salvado millones de vidas en todo el mundo, y enfermedades tan terribles como la viruela o la poliomielitis han sido erradicadas o están a punto de serlo. Pero el éxito de las campañas de vacunación ha sido tan rotundo que nuestra sociedad occidental está empezando a olvidar las consecuencias de esas dolencias, y grupos e individuos sin escrúpulos aprovechan esa especie de amnesia colectiva para introducir dudas sobre la eficacia o la seguridad de las vacunas.

Y quienes pagan las consecuencias de esas dudas son los más débiles. Si unos padres, convencidos por esos movimientos antivacunas, deciden dejar de vacunar a sus hijos, son esos niños quienes quedan expuestos a la enfermedad. Y si un porcentaje pequeño pero significativo de familias deja de vacunar a sus hijos la inmunidad de grupo también se resiente, poniendo en peligro a las personas que no han podido vacunarse (bebés, enfermos inmunodeprimidos, etc.).

Los movimientos antivacunas son los responsables de diversos rebrotes epidémicos en Europa y EE. UU., en algunos casos con víctimas mortales. Y fueron esos mismos movimientos, no lo olvidemos, los que convencieron a los padres de un niño de Olot para que no lo vacunasen contra la difteria, con las trágicas consecuencias que todos conocemos.

Es difícil entender que estos grupos reciban apoyo por parte de asociaciones y entidades privadas, pero que lo haga un ayuntamiento resulta sencillamente incomprensible: los organismos públicos tienen la obligación ética, moral y hasta jurídica (art. 43 de nuestra Constitución) de proteger la salud de los ciudadanos, obligación que evidentemente se incumple al ceder un espacio para que se propague este tipo de propaganda.

Es un acto que no puede estar amparado en la libertad de expresión. En primer lugar porque el derecho a la libre expresión de ideas y opiniones amparado por la Constitución tiene como contrapartida el derecho de los ciudadanos a recibir información veraz, algo que evidentemente incumplen las falsedades que difunden estos grupos. Pero, además, porque el derecho a la libre expresión no incluye el derecho a que los organismos públicos cedan sus locales para ello. De hecho, ni el Reglamento de Participación Ciudadana ni las restantes normas municipales establecen que el Ayuntamiento tenga que ceder sus locales a cualquier asociación que la pida, ni siquiera a las inscritas en el Registro de Entidades Declaradas de Interés Municipal, y mucho menos para un acto con este contenido.

Estamos seguros de que usted comparte con nosotros la preocupación por la salud de sus conciudadanos, y de hecho hace un año, con motivo de la celebración de un acto similar al que ahora se ha convocado, afirmó por Twitter que «la persona encargada de ceder los espacios tiene indicaciones de estar más vigilante al respecto». Sea por negligencia o sea por mala fe, esa vigilancia ha fallado, pero aún está usted a tiempo de poner un poco de racionalidad en este asunto y de evitar que su Ayuntamiento coopere con este peligroso evento. Por la salud y la seguridad de todos los yeclanos, impida que ese acto se celebre en dependencias municipales.

Atentamente,

  • Asociación de Divulgación Científica de la Región de Murcia, inscrita en el Registro de Asociaciones de la Región de Murcia con el número 12.040;
  • Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas (APETP), inscrita en el Registro Nacional de Asociaciones del Ministerio del Interior con el número 608.238;
  • Círculo Escéptico, inscrita en el Registro Nacional de Asociaciones del Ministerio del Interior con el número 585.449;
  • Red de Prevención Sectaria y del Abuso de Debilidad (RedUNE), inscrita en el Registro Nacional de Asociaciones con el número 172.247; y
  • Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico (ARP-SAPC), inscrita en el Registro Nacional de Asociaciones del Ministerio del Interior con el número 71.144.

Actualización a las 19 horas: Según han comunicado primero el alcalde mediante twitter, y luego el Ayuntamiento en su página de Facebook, el Ayuntamiento no cederá el local para la celebración del acto.

Según el comunicado,

Atendiendo el requerimiento urgente de informe del Sr. Alcalde, la Inspectora Municipal de Sanidad ha podido comprobar que la “charla coloquio sobre Salud Natural” se publicita en realidad en las redes sociales y otros medios de comunicación local, con el título concreto de “Vacunas ¿son realmente necesarias?”, a cargo del Dr. Enrique Costa Vercher, tema que evidentemente no coincide con el que se reflejó en la solicitud.

Lo cual es cierto en parte: la solicitud de la sala hablaba de una “charla-coloquio sobre salud natural“, sí, pero también indicaba que sería “a cargo del Dr. Enric Costa“, cuya actitud contraria a la vacunación no es precisamente un misterio. De hecho el comunicado sigue diciendo que

Se fundamenta esta decisión en que en la pregunta del cartel publicitario, así como en las publicaciones realizadas por el ponente, se pone en duda el uso y la efectividad de las vacunas recomendadas por el Ministerio de Sanidad, ya que el ponente ha manifestado públicamente que “el concepto de salud y enfermedad en el que se apoyan para mostrar que las vacunas no tienen sentido biológico, y por tanto no pueden aportar ningún beneficio a la salud, ni evitar enfermedades, ni erradicarlas, ni reducir la mortalidad ni aumentar la esperanza de vida”, afirmación ésta que carece de fundamento científico y que es contraria a las recomendaciones de la OMS, que promociona el uso de vacunas para proteger contra las enfermedades a personas de todas las edades.

Por último, resulta interesante que el Ayuntamiento se remita, además de al artículo 43 de la Constitución, al artículo 3.d de la Ley General de Salud Pública (aunque en el comunicado la identifique erróneamente como Ley General de Sanidad).

En fin, en cualquier caso creo que debemos alegrarnos de que el Ayuntamiento de Yecla haya adoptado esta decisión, y esperar que en lo sucesivo no sea preciso recordarles sus obligaciones o explicarles lo que pasa en su propia casa.

Esta claro: los grandes poderes fácticos se han confabulado contra todo lo alternativo. Seguro que recuerdan que hace unas semanas el grupo parlamentario de Ciudadanos presentó ante el Congreso una Proposición no de Ley que, con la excusa de la mejora de la protección de los pacientes afectados por la pseudociencia, escondía en realidad un despiadado ataque a todos los mercachifles de pseudoterapias peligrosas, ¿verdad?. Bueno, pues hoy hemos sabido que Compromís no solo ha presentado una moción contra otro sector de lo alternativo, sino que lo ha calificado como estafa. Lean, lean:

Compromís pide en el Senado que se erradique a los trileros tipificando su actividad como estafa Alicanteplaza

Se trata, como pueden ver, de una violenta agresión a uno de los sectores más representativos de la Economía Alternativa. Que fíjense si es Alternativa que también es

  • Natural, puesto que en la Naturaleza lo normal es también que el más espabilado abuse del más pardillo.
  • Complementaria, dado que sus profesionales suelen acompañar su práctica con otras similares (receptación, pequeños hurtos…).
  • Holística, ya que no deja ni uno solo de los bolsillos del cliente por explorar.
  • Y Cuántica, puesto que la bolita está y no está a la vez.
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También podríamos decir que la práctica del trile es Sinérgica: puede aprovechar los vasitos utilizados para otras, ejem, actividades del ramo, simplemente dándoles la vuelta. | Los vasitos para el trile pueden usarse para preparar diluciones homeopáticas

Ante esta intolerable moción, el presidente de la asociación profesional de trileros (AGUA) ha hecho pública la siguiente nota:

La propuesta anunciada por Compromís va en contra de la libertad que tiene el individuo de malgastar su dinero de la forma que libremente escoja. Además, denominar “estafa” al trile es tener un total desconocimiento en esta materia. Se están considerando todos los timos de la misma forma, sin comprobar o nombrar aquellos que sí que tienen un rigor económico, aunque no lo quieran ver ciertos colectivos malvados.

La moción ignora la gran demanda social que existe hacia estas prácticas: más de uno de cada tres españoles reconoce haber jugado alguna vez al trile, y en España más de diez mil profesionales lo practican diariamente, lo que supone una pasta en impuestos puesto que (como resulta sobradamente sabido) todos los trileros pagan religiosamente el IVA, el IRPF y la Tasa Municipal por ocupación de la vía pública.

Ciudadanos contribuyendo al despegue económico de nuestro país (foto por FaceMePLS, licencia Creative Commons).
Ciudadanos contribuyendo al despegue económico de nuestro país (foto por FaceMePLS, licencia Creative Commons). | Jugando al trile

Y ustedes quieren acabar con eso, pero no solo con esto, quieren acabar con los profesionales que sustentan a su familia con dicha actividad del todo lícita y efectiva.

Si esto no está regulado es porque ni ustedes ni nadie se atreve a regular nuestra actividad, nuestra forma de vida, nuestra pasión…

Siempre es más fácil prohibir que regular, y veo que Compromís va por el camino fácil, por el camino de quitarse fácilmente de en medio a cientos, miles, incluso me atrevo a decir millones de personas que hacen uso de la Economía Alternativa en su día a día.

Están a tiempo, nunca es tarde, den un paso al frente y pongámonos a regular la Economía Alternativa para la seguridad del ciudadano que hace uso de ellas.

La carta también indicaba que el senador de Compromís debía callarse porque está gordo, pero he suprimido ese párrafo porque se trata de otro Mulet.

Bueno, supongo que se habrán dado cuenta enseguida de que la carta no es real, pero me ha parecido que la noticia de la iniciativa de Compromís (que sí es auténtica) venía muy bien para ilustrar algunas de las reacciones de las asociaciones de profesionales de eso que llaman “terapias naturales” ante la Proposición No de Ley de Ciudadanos de la que hablábamos al principio. De hecho, si rebuscan ustedes un poco verán algún escrito y alguna carta de protesta con párrafos cuyo parecido con los que he puesto aquí no es pura coincidencia.

Y es que en el fondo estamos en lo mismo: al igual que el ficticio presidente de la asociación de trileros, los vendedores de terapias de fantasía aseguran que sus prácticas sí que tienen rigor científico.

Pseudoterapias variadas
Rigurosísimas todas, ¿verdad? | Aquelarre de pseudoterapias.

O, bueno, algunas.

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¿Cuáles? Pues no sé. Pero tranquilos, que ya las están buscando.

Manuel F. Herrador en Twitter La Asoc. de Profs. y Autónomos de Terapias Naturales aptncofenat busca estudios científicos. https t.co efP0qqNQ5K BUENA SUERTE XDDDDD https t.co ramtGyn1iA

Sobre la demanda social pasaremos de puntillas: a estas alturas no hará falta explicar que eso de la popularidad, además de ser un argumento falaz, es una tontería como un piano. Que mucha gente utilice algo solo significa eso, que mucha gente lo utiliza, pero no nos dice si ese algo es bueno o malo, útil o inútil, una terapia de verdad o una engañifa. Y como prueba me remito a los trileros: si siguen existiendo es, evidentemente, porque también hay gente que pica en sus trampas.

Y sobre la regulación… bueno, ¿recuerdan ahí arriba, cuando veíamos que ellos aseguraban que sus prácticas contaban con evidencias científicas y resulta que no? Pues aquí ocurre lo contrario: dicen que se trata de una actividad no regulada, pero sí que lo está. Lo que pasa es, sencillamente, que no está regulada como a ellos les gustaría, entre otras cosas porque la legislación vigente exige que quien ejerza actividades dirigidas a la promoción y mantenimiento de la salud, a la prevención de las enfermedades y al diagnóstico, tratamiento, terapéutica y rehabilitación de los pacientes haya obtenido la correspondiente titulación sanitaria. Titulación oficial, no de fantasía. Y resulta que la inmensa mayoría de quienes ejercen las pseudoterapias tienen títulos tan sospechosos como los tratamientos que ofrecen, si es que tienen alguno. Y sí, es cierto que el hecho de que una persona tenga un título sanitario de los de verdad no siempre implica que sus tratamientos tengan base científica, pero en principio es menos arriesgado que confiar la salud a alguien formado en energías inexistentes, meridianos imaginarios o diluciones inverosímiles, ¿no les parece?

En fin, que como ven el símil con los trileros (tramposos, con clientela a la que desplumar y también descontentos con la regulación actual de su actividad) no iba tan desencaminado. Pero el paralelismo mayor no está en las cartas y artículos de los vendedores de pseudoterapias, sino en su oposición a la Proposición no de Ley. Si se fijan, la propuesta de Ciudadanos solicita que los profesionales sanitarios informen de las prácticas pseudocientíficas que puedan ser perjudiciales para la salud de sus pacientes.

20170215 PNL pseudociencias

Y, según estas asociaciones, sus prácticas no son pseudocientíficas y sus profesionales no ponen en peligro a nadie. Así que, ¿por qué demonios se oponen a la propuesta?

O, dicho de otro modo, “¿dónde está la bolita?”

Una de las pseudoterapias que más se están extendiendo últimamente es el reiki, esa práctica “milenaria” que inventó un monje japonés allá por los años 1920, y que se está abriendo paso incluso como tratamiento “complementario” en la sanidad pública, quizá porque es tan obvio que no sirve para nada que también parece evidente que no va a hacer nada malo. Por otra parte, eso de que haya por ahí una supuesta energía vital se ajusta tan bien a la disparatada “perturbación del campo energético” que hasta hace poco reconocía la NANDA que es inevitable que la idea de manipularla haya atraído a numerosos profesionales de la enfermería, más deseosos de guiarse por cuentos de hadas que por la realidad.

Ejemplo de manipulación de la energía vital.
Ejemplo de manipulación de la energía vital. | Son Goku lanzando un ataque “Onda Vital”.

Pero no crean que esta situación es nueva: si retrocedemos un par de décadas, lo que estaba de moda (por parecidas razones) no era el reiki, sino el “toque terapéutico”, una pseudoterapia prácticamente indistinguible. Al igual que el reiki, el toque terapéutico estipula que existe un “campo energético” en los seres vivos que puede ser manipulado y modificado.

Y que, por tanto, puede ser percibido.

Eso es lo que llamó la atención, allá por 1996, de una niña llamada Emily Rosa. Emily, que entonces tenía nueve años, diseñó un sencillo experimento para comprobar si esto era cierto. Los voluntarios (que aseguraban ser capaces de percibir ese “campo energético”) se colocaban frente a una mesa, con los brazos extendidos y las manos hacia arriba, separadas unos 30 cm; una pantalla construida con cartón y una toalla ocultaba esa zona de su vista. A continuación Emily lanzaba una moneda al aire para seleccionar una de las manos del voluntario, y le acercaba su propia mano derecha. Los voluntarios debían detectar el “campo energético” de Emily y así determinar a cuál de sus manos había acercado Emily la suya. Cada voluntario realizaba diez de estas pruebas.

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De este modo se realizaron dos series, entre 1996 y 1997, con un total de 21 voluntarios (19 mujeres y dos hombres) que realizaron un total de 280 intentos (ya que siete de los voluntarios repitieron).

Con unos resultados… bueno, más bien discretos: a pesar de que todos los voluntarios practicaban el toque terapéutico y aseguraban ser capaces de detectar el dichoso campo, lo cierto es que ni siquiera llegaron al 50% de aciertos.

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Tabla y análisis estadístico de los resultados. Esta imagen y la anterior han sido obtenidas del artículo de JAMA al que se hace referencia en la entrada. | Tabla y análisis estadístico de los resultados.

De este modo Emily Rosa consiguió dos cosas: desbaratar definitivamente las creencias sobre “campos energéticos” y también convertirse en la persona más joven que ha firmado jamás un artículo científico, ya que sus resultados fueron publicados en el número del 1 de abril de 1998 nada menos que en Journal of American Medical Association (JAMA). El artículo, firmado por la propia Emily junto con su madre Linda, Larry Sarner y Stephen Barrett lleva por título A Close Look at Therapeutic Touch.

Emily Rosa realizando su experimento. Imagen tomada de este vídeo.
Emily Rosa realizando su experimento. Imagen tomada de este vídeo.

Y si a Emily le sirvió para dos cosas, a mí también. Por un lado me permite recordar una premisa básica que a menudo se olvida en la investigación sobre pseudociencias: antes de dedicar recursos y esfuerzos a comprobar si una técnica “funciona” sería conveniente comprobar algo tan sencillo como su plausibilidad. Si antes de embarcarse en un caro ensayo clínico sobre el reiki que al final ofrecerá los mismos resultados dudosos de siempre, los experimentadores dedicaran un ratito a comprobar si los practicantes de esa pseudoterapia son de verdad capaces de detectar esa energía que dicen manejar, los investigadores y los enfermos se ahorrarían esa pérdida de tiempo y los responsables de los centros se ahorrarían la pérdida de recursos económicos y de prestigio científico. Y para ello bastaría con aplicar el mismo método y el mismo sentido común que demostró aquella niña de nueve años.

Y, por otro lado, me permite recordar que hoy es 11 de febrero, que celebramos el día internacional de la mujer y la niña en la ciencia, y que no tendríamos que hacerlo: nuestra sociedad no puede permitirse el lujo de que el talento y la inteligencia de la mitad de los seres humanos se pierda en las trabas que aún encuentran las mujeres para dedicarse a actividades científicas, técnicas o divulgativas. Es un derroche.

Pero, sobre todo, es una injusticia.

Cuando presenté esta Lista en Naukas Bilbao, allá por 2013, empecé hablando de lo más estrafalario que había encontrado entre las universidades españolas: los cursos de astrología que impartió la Universidad de Lleida. Y, ¿saben?, al terminar mi intervención hubo gente que me preguntó si de verdad había ocurrido eso (sí, dos veces: una y dos), porque sencillamente no se lo podían creer. De hecho, que haya universidades que ofrezcan cursos de astrología es algo tan inconcebible a estas alturas que en los casi siete años de Lista sólo hemos sabido de otros dos casos, y los dos de tapadillo: en uno la Universidad no se preocupó de controlar para qué cedía sus instalaciones y claro, se la colaron, y en el otro lo que han hecho es disimularla, junto con otras materias dudosas, en un curso de “desarrollo personal”.

Por eso, cuando Rubén Díez Lázaro me ha enviado un tuit avisándome de que la sede coruñesa de la UNED ha programado un curso de iniciación a la astrología, lo primero que he hecho es consultar el calendario, no sea que estemos a 28 de diciembre y yo no me haya enterado. Pero no. Ojalá, pero no.

Iniciación a la Astrología qué es y qué papel juega en nuestras vidas Extensión Universitaria en A Coruña UNED

Según la brevísima descripción del curso que figura en la web,

Se trata de abordar la ausencia observada en la sociedad que nos rodea de un conocimiento solvente, aunque sea mínimo, sobre la materia.

Cosa que es posible. Por ejemplo, como dice el gran Javier Pedreira, Wicho, la astrología puede ser objeto de estudio en la Universidad desde la perspectiva del pensamiento crítico, para analizar cómo puede seguir habiendo personas que crean en ella o para exponer su carencia de base científica. También es interesante su vertiente histórica, como “madre” (algunos dicen que más bien madrastra) de la astronomía, o incluso como contaminante de la política, la medicina o la religión de otras épocas.

Pero no, porque resulta que los objetivos del curso son

Iniciar a los asistentes en el descubrimiento de los elementos principales de la Astrología para que puedan llegar a saber de que se trata el entramado astral ya que constituye uno de los componentes esenciales de toda personalidad humana.

Lo cual es ciertamente discutible, ya que no hay ni evidencias ni indicios de que ese “entramado astral” exista, y mucho menos de que influya en la personalidad humana. Aunque, bueno, en este punto Jaume Perich discrepaba:

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Pero dejemos de lado las bromas, porque esto es muy serio. Ya hemos visto en alguna bastantes ocasiones que la UNED ha ofrecido contenidos más que discutibles, sobre todo a iniciativa de sus delegaciones y centros asociados (aunque la propia Universidad como tal tampoco se libra de pifiarla: recordemos, por ejemplo, que a estas alturas sigue siendo de las pocas que aún ofrece cursos homeopáticos). Pero al programar un curso de astrología la UNED no solo está ofertando una superchería.

Está haciendo un ridículo de proporciones astronómicas astrológicas.

Esperemos que los responsables de la UNED mediten (sí, no es la primera vez que se lo pedimos) y rectifiquen. Aún están a tiempo.

Y los astros no se van a enfadar, seguro.

Actualización a las 23 horas.

La Agrupación Astronómica Coruñesa Ío ha publicado una carta abierta a la UNED titulada La astrología debe estar fuera de la Universidad, y que personalmente suscribo hasta la última coma. En su último párrafo dice:

Rogamos, pues, que suspendan cuanto antes este curso de astrología y que en lo sucesivo establezcan los filtros precisos para que no lleguen a anunciarse actividades contrarias a la razón y la ciencia.

Pues bien; no sabemos aún si la UNED ha hecho caso de esa y otras muchas peticiones, pero en estos momentos el enlace a la web del curso indica “actividad no encontrada“, añadiendo que “La actividad todavía no está aprobada y no puede ser visualizada.

Iniciación a la Astrología UNED 1

En este otro enlace sí que aparece aún la información del curso (veremos por cuánto tiempo), pero con la advertencia de que “Esta actividad no está aprobada y por lo tanto su contenido es susceptible de modificación o invalidez.

Iniciación a la Astrología UNED 2

Según este tuit de Francisco Mur, lo que ocurre es que el engendro la actividad estaba pendiente de aprobación y no debería haber aparecido en la web:

Francisco Mur Perez en Twitter- -@FerFrias @Monje314 @agrupacionio @UNED creo que no es mas que una propuesta pendiente de aprobación No entiendo como ha aparecido en la web-

Pudiera ser, aunque resulta bastante extraño que una simple propuesta haya aparecido con todo lujo de detalles, y más aún si tenemos en cuenta que faltan apenas diecisiete días para el teórico comienzo del curso. ¿Bastaría con ese par de semanas para aprobar la propuesta, publicarla y recabar las suficientes matrículas como para poder llevarlo a cabo? La misma UNED coruñesa ofrece varios cursos confirmados con fechas bastante más alejadas que este (incluyendo, ¡ay!, uno de programación neurolingüística). No parece normal apurar tanto los plazos, ¿verdad?

En fin, si les parece a ustedes vamos a aceptar que la culpa es del informático, y de ningún modo vamos a pensar que la UNED está intentando silbar disimuladamente mientras saca la pata que nunca debió meter. ¿Vale? Pues eso.

Captura de "La vida de Brian".

A continuación ofrecemos, en exclusiva, un fragmento del guión de La vida de Hahnemann, una película inédita que narra las aventuras y desventuras de un médico inventor de un fantasioso sistema terapéutico y que, en palabras de uno de sus contemporáneos, “era recibido a palmadas y despedido a patadas”. Para poder seguir mejor el desarrollo de la escena recomendamos el visionado simultáneo de este vídeo, que por una de esas casualidades de la vida muestra una situación parecida. Qué coincidencia, ¿eh?

– Nos han criticado los muy cabrones, se han metido con nuestros remedios, pero son medicamentos y están legalmente autorizados.

– Y legalmente legalmente legalmente autorizados.

– Sí.

– Y legalmente legalmente legalmente legalmente autorizados.

– Vale, no desarrolles más el tema. Y en cambio, ¿quién dice que son ilegales?

[Un momento de silencio].

– El CIMA.

– ¿Qué?

– El CIMA.

– Ah… sí, sí, en el CIMA no salen, eso es cierto, sí.

– Y el Ministerio.

– Ah, sí, el Ministerio. ¿Recuerdas que lo decía el borrador de Orden Ministerial?

– Sí, de acuerdo, reconozco que el CIMA y el Ministerio dicen que no son legales.

– Y los tribunales.

– Evidentemente los tribunales, eso no hay ni que mencionarlo, hombre. Pero aparte del Ministerio, el CIMA y los tribunales…

La AEMPS.

La prensa.

La ANEFP.

– Sí, sí, de acuerdo, de acuerdo…

– Y la industria.

– Oh, sí, es verdad (barullo).

– Oh, sí, dicen que son legales pero piden que se regulen.

Nuestros abogados.

– Y también lo dijo Valérie Poinsot.

– Sí, la directora delegada de Boiron. La verdad es que cada vez que abre la boca la arma, ¿eh?.

[Risas].

– Ejem… Bueno, pero aparte del Ministerio, la prensa, la ANEFP, la industria, Valérie Poinsot, la AEMPS, los tribunales y los abogados, ¿quién dice que los remedios homeopáticos no están legalizados?

SEMERGEN.

– ¿SEMERGEN? ¡Que te folle un pez!

En las ocasiones solemnes, cuando los seises cantan en la Sacra Capilla de El Salvador, de Úbeda, un pertiguero se coloca de pie sobre la tumba de Francisco de los Cobos. Según me contaron, se trata del cumplimiento de una manda testamentaria del poderosísimo Secretario de Carlos I, que en uno de esos clásicos místicos tan de moda en su época, estableció que se pagase a un pobre para que permaneciese sobre su sepultura simbolizando que él, a pesar de sus riquezas y cargos, estaba por debajo del más humilde de los mortales.

No sé si algún (ir)responsable del ayuntamiento de Úbeda ha decidido hacer algo parecido con el sobrino de don Francisco, el obispo Diego de los Cobos, pero lo cierto es que programar esta cosa en el hospital que fundó y en el que está enterrado se parece mucho a bailar sobre su tumba. Y, de paso, hacer a su memoria unas cuantas pedorretas.

Cartel de las jornadas de terapias alternativas de Úbeda

Y es que cuando el obispo de los Cobos mandó edificar el Hospital de Santiago quiso que acudieran a él los enfermos pobres para aliviarse, pero esto lo que pretende es que los pobres enfermos acudan para que les cuenten embustes. Porque fíjense en el panorama: “constelaciones familiares”, programación neurolingüística, chakras y flores de Bach, chamanismos y chorradas varias, cuencos/cuentos tibetanos… Por haber, hay hasta algo llamado “bioingeniería cuántica” que, a juzgar por lo que podemos leer en las webs del ramo, es una disciplina capaz de espantar por igual a biólogos, ingenieros y físicos cuánticos. Y cuando encontramos una charla titulada “Machismo y codependencia” que parece apartarse un poco de esta auténtica antología del disparate con pretensiones terapéuticas, basta con investigar un poco para comprobar que la imparte un tipo que también realiza “talleres chamánicos” curativos al módico precio de 150 € por cada infeliz que pique, antecedente que no presagia nada bueno.

En fin, que cualquiera con un poquito de sentido común podría darse cuenta de que presentar esas ocurrencias como terapias alternativas es como presentar un adoquín como un almuerzo alternativo a un buen ochío con morcilla. Más aún: presentarlas como terapias, del tipo que sean, podría ser el embuste más grande que se ha escuchado en Úbeda desde que Álvar Fáñez, que seguramente se había entretenido con alguna moza, le dijo a su rey que había llegado tarde al ataque porque se había perdido “por esos cerros”.

Y sin embargo ahí están, organizadas (¡por cuarta vez!) por el Ayuntamiento de la localidad y parece que con gran entusiasmo municipal. De hecho, según cuenta la prensa, en la presentación pública del invento la concejal de participación ciudadana

destacó el auge y el reconocimiento de estas jornadas, que brillan por su “calidad y profesionalidad”

Teniendo en cuenta que no hay término en élfico, lengua Ent o de los hombres, o ubedí, para describir el horror del programa de esta y las anteriores ediciones de las Jornadas, hay que aplaudir al periodista por haber entrecomillado lo de la calidad y la profesionalidad.

La concejal también hizo hincapié en que las actividades son totalmente gratuitas, mérito sumamente discutible: a la estatua de Vandelvira de la Plaza Vázquez de Molina tampoco le cuestan un céntimo esos botellines de cerveza que la gente le pone al alcance de la mano, pero eso no implica que le sirvan para nada, ¿verdad?

Y, en fin, la concejal, que ese día estaba sembrada, añadió que

gracias a la promoción de estas actividades y eventos alternativos para todas las edades se promueve un estilo de vida saludable.

Lo cual puede hasta ser cierto: cualquier persona sensata que vea eso saldrá corriendo, y ya sabemos todos que esa es una actividad sanísima.

Un Ayuntamiento no solo puede, sino que debe velar por la salud de sus ciudadanos. Y eso incluye no dar cobijo ni promover estas actividades. Esperemos que entre un poco de sensatez en el precioso edificio renacentista del Ayuntamiento y que estas jornadas tan disparatadas sean las últimas; que Úbeda, mi querida Úbeda, no se merece esto.

Como sin duda sabrán ya, hace algunas semanas un grupo de farmacéuticos presentó la iniciativa Farmaciencia, destinada a intentar retirar de las boticas los productos sin eficacia demostrada y cuya primera acción ha sido una petición para que los productos homeopáticos dejen de venderse en esos establecimientos. Petición que, por cierto, pueden apoyar ustedes con su firma.

Naturalmente, las críticas a esta iniciativa no se han hecho esperar, tanto desde el mundillo de la homeopatía como desde algunos Colegios Oficiales de Farmacéuticos, que como hemos visto tantas veces en esta lista están más comprometidos con el negocio de la venta de azúcar mágica que con el servicio público que se supone deben ofrecer a los ciudadanos. Algunas de estas críticas son bastante pobres, como la que formuló el Colegio de León (con disparate cuántico incluido), que la propia Farmaciencia ha contestado con contundencia. Pero en otros casos, como el de Valencia, los responsables colegiales han acudido al argumento de la legalidad: como cuenta Valencia Plaza en una entrevista firmada por Almudena Ortuño, el presidente del Colegio valenciano se ha escudado en que los farmacéuticos, según dice, están obligados a dispensar homeopatía.

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Muchos farmacéuticos no dejan de usar ese argumento, porque la verdad es que como excusa no estaría nada mal… si fuese cierto. Pero no lo es. Y como ya hemos tratado ese tema no una, ni dos, sino tropecientas veces sin que los responsables colegiales se enteren (o quieran enterarse) vamos a ver si lo conseguimos de una manera más gráfica:

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Por supuesto, habrá quien no esté de acuerdo con estas conclusiones. Por ejemplo, hay quien me ha dicho que la situación de los productos para los que se pidió la autorización provisional en 1994 es perfectamente legal, y que no tenemos razón ni yo, ni la Audiencia Nacional, ni la Disposición Transitoria Segunda del Decreto de 1994, ni el mismísmo Ministerio cuando se empeña en regularizar esa situación. Claro que también hay quien me ha llegado a asegurar que los productos de su empresa (creada en 1998) están acogidos al Decreto de 1994, en algo que no sé si es otro intento de plagiar El Ministerio del Tiempo o una demostración de tener un rostro más duro que el de las Caras de Bélmez.

Pero si discrepan, por favor, búsquense argumentos jurídicos (si los encuentran). Estaré encantado de recibirlos en los comentarios, y seguro que los lectores también.

El Congreso de Terapias Naturales reivindica el maridaje de todos los profesionales de la saludnoticias de salud  Agencia Efe

Seguro que más de uno de los lectores del blog se habrá quedado sorprendido al enterarse de la presencia de representantes de varios organismos públicos y colegios oficiales en el llamado “V Congreso Internacional de Terapias Naturales”. O, al menos, al enterarse de la presencia de representantes de organismos públicos; lamentablemente los Colegios de Enfermería, Fisioterapia y, sobre todo, Farmacia nos tienen más acostumbrados a estas cosas, y su asistencia a un congreso cuyo programa incluía ponencias con títulos como “La Trascendencia de las Técnicas de Detoxificación en el Paradigma de las Terapias Biomédicas e Integrativas” no llama la atención a estas alturas. Pero ¿aa Consejería de Sanidad de la Comunidad Autónoma y el Ayuntamiento de Madrid?

Pues ya tenemos la respuesta, y de la sorpresa casi hemos podido pasar a la consternación al enterarnos de que las autoridades parecen haber suscrito el lema del congreso, “lo natural es estar regulado”, hasta el punto de que según el presidente de la asociación convocante, Cofenat,

La Comunidad de Madrid se ha comprometido públicamente en la inauguración del Congreso a tomar medidas para avanzar en la falta de regulación dentro de la región.

Las terapias naturales dan un paso al frentenoticias de salud  Agencia Efe

Pero un momento: digo que casi hemos podido pasar a la consternación porque la cosa no está tan clara. No está tan clara porque los representantes de la sanidad madrileña no han dicho hasta ahora, al menos públicamente, ni una palabra sobre el tema, así que solo tenemos las declaraciones del presidente de Cofenat. Pero no está tan clara, sobre todo, porque (y aquí volvemos a la sorpresa) el sector ya está regulado.

Vayamos por partes. La Constitución Española establece en su artículo 149 que corresponde al Estado, entre otras, la competencia exclusiva sobre bases y coordinación general de la sanidad. Y en consecuencia el Estado ha dictado varias normas básicas que configuran eso mismo, las bases de la actividad sanitaria en España. En la materia que nos ocupa (las “terapias naturales”) son sobre todo dos: el Real Decreto 1277/2003, por el que se establecen las bases generales sobre autorización de centros, servicios y establecimientos sanitarios, y la Ley 44/2003, de Ordenación de las Profesiones Sanitarias.

Vamos a verlo con calma y paso por paso.

La legislación básica estatal:

    1. Define a la actividad sanitaria como el “conjunto de acciones de promoción, prevención, diagnóstico, tratamiento o rehabilitación, dirigidas a fomentar, restaurar o mejorar la salud de las personas realizadas por profesionales sanitarios”(art. 2.1.d) Real Decreto 1277/2003 , por el que se establecen las bases generales sobre autorización de centros, servicios y establecimientos sanitarios).

    2. Atribuye a los Licenciados en Medicina “la indicación y realización de las actividades dirigidas a la promoción y mantenimiento de la salud, a la prevención de las enfermedades y al diagnóstico, tratamiento, terapéutica y rehabilitación de los pacientes, así como al enjuiciamiento y pronóstico de los procesos objeto de atención”, ello sin perjuicio de las funciones que de acuerdo con su titulación y competencia específica corresponda desarrollar a otros profesionales; y a los Diplomados universitarios en Fisioterapia “la prestación de los cuidados propios de su disciplina, a través de tratamientos con medios y agentes físicos, dirigidos a la recuperación y rehabilitación de personas con disfunciones o discapacidades somáticas, así como a la prevención de las mismas” (artículos 6 y 7, respectivamente, Ley 44/2003, de Ordenación de las Profesiones Sanitarias), y;

    3. Define a sus efectos a la unidad asistencial, como la “organización diferenciada, dotada de los recursos técnicos y de los profesionales capacitados, por su titulación oficial o habilitación profesional, para realizar actividades sanitarias específicas. Puede estar integrado en una organización cuya actividad principal puede no ser sanitaria.”; entre la que se define típicamente como unidad 101 la de terapias no convencionales, como aquella “unidad asistencial en la que un médico es responsable de realizar tratamientos de las enfermedades por medios de medicina naturista o con medicamentos homeopáticos o mediante técnicas de estimulación periférica con agujas u otros que demuestren su eficacia y su seguridad.”, y cuyos requisitos mínimos pueden “ser complementados en cada comunidad autónoma por la Administración sanitaria correspondiente para los centros, servicios y establecimientos sanitarios de su ámbito” (artículo 2, Anexo II y artículo 4 RD 1277/2003 , citado), que no abolirlos.

En principio, la ya añeja reivindicación de Cofenat y otras asociaciones del sector se basa -dicen- en que sus actividades no están contempladas por esa normativa, ya que sus profesiones no están legalmente reconocidas como sanitarias. Pero resulta que eso no es cierto. Legalmente, todas las actuaciones

tendentes a la conservación, mantenimiento y restablecimiento de la salud, mediante el diagnóstico, la indicación terapéutica y el pronóstico, o la prevención, recuperación y rehabilitación de disfunciones somáticas mediante el empleo de agentes físicos, son, sustantivamente consideradas, actuaciones sanitarias encomendadas a determinados profesionales sanitarios o profesionales del área sanitaria, como los establecimientos en los que se desarrollen dichas prácticas unidades sanitarias.

Vamos, que

cualquier terapia, ya sea convencional o natural como se denominan las no convencionales, deben estar integradas en el sistema de salud ya sea público o privado, en tanto que se desenvuelven en el ámbito sanitario, puesto que se ocupan de la salud de las personas y del tratamiento de las enfermedades que es en lo que consiste cualquier terapia.

Es decir: el hecho de que no sean profesionales sanitarios reconocidos en la legislación vigente no implica que sus actividades tampoco sean sanitarias a los efectos de dicha legislación, sino que

Por el contrario, la coincidencia de la actuación terapéutica con la que, sin ninguna diferenciación, se define como actuación sanitaria, es el motivo para que el profesional que la ejerza y el establecimiento en que se practique deban cumplir las exigencias previstas en la legislación básica estatal, tal como con cierta evidencia se establece en el artículo 4.2. de la Ley 44/2003, de Ordenación de la profesiones sanitarias -“El ejercicio de una profesión sanitaria, por cuenta propia o ajena, requerirá la posesión del correspondiente título oficial que habilite expresamente para ello o, en su caso, de la certificación prevista en el art. 2.4 , y se atendrá, en su caso, a lo previsto en ésta, en las demás leyes aplicables y en las normas reguladoras de los colegios profesionales”.

Ya ven, hasta el curandero cuántico de En Boñar necesita una titulación sanitaria oficial para poder vender sus tratamientos de "física cuántica"
Ya ven, hasta el curandero cuántico de En Boñar necesita una titulación sanitaria oficial para poder vender sus tratamientos de “física cuántica”

En resumen,

Las normas básicas del Estado parten de la idea que nos es conocida y que consiste en que las terapias naturales son actividad sanitaria y deben regularse como tales, algo que sigue siendo una cuestión harto controvertida desde el punto de vista de la comunidad científica, o que en determinadas situaciones se admiten como tales, y deben ejercerse bajo la vigilancia y el control de personal sanitario y en instalaciones que tengan la consideración de centros sanitarios; y, por lo tanto, su regulación debe inscribirse en ese marco tal y como contempla el Real Decreto 1277/2003 en el Anexo I, cuando clasifica los centros, servicios y establecimientos sanitarios y se refiere en el Anexo II a las diferentes Unidades Asistenciales y denomina a la U.101 como de Terapias no convencionales, y la define como la: “unidad asistencial en la que un médico es responsable de realizar tratamientos de las enfermedades por medios de medicina naturista o con medicamentos homeopáticos o mediante técnicas de estimulación periférica con agujas u otros que demuestren su eficacia y su seguridad”.

De modo que ahí tienen la verdadera razón por la que Cofenat y otras asociaciones del sector se empeñan en lloriquear diciendo que sus actividades no están reguladas y que necesitan una normativa: no porque esta no exista, sino porque la que existe reserva sus actividades a los profesionales sanitarios debidamente titulados y eso, naturalmente, no les gusta nada.

Ahora bien: ¿resolverán su problema con eso de hacer la pelotilla a la Comunidad de Madrid para ver si les dicta una normativa más a su gusto?

Pues tampoco. Recordemos que estamos hablando de la normativa básica del Estado. Las Comunidades Autónomas tienen competencias para organizar los establecimientos sanitarios o incluso establecer requisitos adicionales para estas actividades, pero siempre respetando

la competencia del Estado para dictar la legislación básica en materia de sanidad, que en este particular comprende la definición y clasificación de lo que sean los establecimientos sanitarios y determinación de las garantías mínimas comunes a todos ellos en todo el territorio nacional (así STC 32/1983 , 80/1984 y 109/2003 ), dirigido a asegurar los intereses generales y dotado de estabilidad.

De hecho, una norma autonómica que pretendiera regular de otra forma las “terapias naturales”, estableciendo menores exigencias o incluso reconociendo títulos no establecidos en la legislación básica estatal, y que

quiera atribuir estas actuaciones a profesionales no sanitarios, y ello con la pretensión de quedar fuera de la letra de las definiciones de ‘actividad sanitaria’ (“conjunto de acciones… realizadas por profesionales sanitarios”), de las “profesiones sanitarias tituladas” y de las unidades sanitarias de terapias no convencionales (“unidad asistencial en la que un médico es responsable de realizar tratamientos…”).

sería sencillamente nulo.

Que es lo que le ocurrió al Decreto 31/2007 por el cual la Generalitat de Cataluña pretendía regular el ejercicio de determinadas “terapias naturales”, declarado nulo por Sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (esta y esta) y del Tribunal Supremo (esta). Que es, como habrán adivinado, de donde han salido las citas en cursiva.

Lo cual no quiere decir que la normativa existente no sea susceptible de mejora, por supuesto. Pero de eso hablaremos otro día.

Supongo que a lo largo de esta pequeña serie habrá quedado claro que la promoción y el uso de la homeopatía también pueden verse desde una perspectiva humorística. Aunque reconozco que hay gente que lo hace mucho mejor que yo, como Koopa,

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Sangrando“, otra genialidad de HTZ. | “Sangrando”, tira cómica de Albert “Koopa” González

Y sobre todo como los autores de los remedios que hemos visto hasta ahora, auténticos maestros del humor involuntario.

Pero me van a permitir que, para terminar esta serie, me ponga serio un momento, porque esto admite pocas bromas. Y es que, a pesar de que la homeopatía ya casi ha desaparecido de las Universidades públicas españolas, queda aún una excepción particularmente preocupante por el alcance de la entidad que la ofrece: nada menos que la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), que sigue ofertando unos programas modulares de Homeopatía, fitoterapia y nutrición para profesionales sanitarios; diagnóstico, tratamiento, normas y gestión.

Homeo UNED

El programa comprende diversos módulos a elegir, que en el caso de la homeopatía permiten obtener un diploma de Experto Universitario en terapéutica homeopática para profesionales de la salud, un diploma de Especialización en tratamiento homeopático en pediatría para profesionales de la salud y todo un título de Máster en terapéutica homeopática y con plantas medicinales para profesionales de la salud. Todo ello desde una Universidad como la UNED que no solo es pública, sino que podría calificarse con esa palabra de la que tantas veces se ha abusado: emblemática. Como dijo Xabel Vegas hace unos días en Asturias 24:

Probablemente a la UNED le cueste mucho eliminar sus títulos de Master, Experto y Especialista en Homeopatía. Su exclusividad le proporciona a la universidad unos beneficios económicos a través de las matriculas de los estudiantes a los que resulta difícil renunciar. Pero la UNED debería darse cuenta de que ese tipo de estudios daña gravemente el prestigio de la universidad pionera en nuestro país en educación a distancia; una institución que ha permitido estudiar a miles de ciudadanos que no podían acudir a clase por motivos laborales, de salud o de cualquier otro tipo. La UNED ha sido y es, además, una de las mejores herramientas de las que dispone España para la resocialización de los ciudadanos que están cumpliendo penas de prisión. Señor Rector: no tire por la borda todo ese prestigio acumulado en estos 44 años de existencia de la UNED. Elimine de una vez los estudios en homeopatía.

Según contaba hace poco El Economista, los responsables de la UNED no han querido hacer declaraciones al respecto, quizá por una comprensible sensación de vergüenza al quedarse tan solos en la legitimación de este y otros disparates pseudocientíficos. Pero quizá, ojalá, sea porque están reflexionando sobre lo que están haciendo.

Y en eso sí que les puedo ayudar (y de paso retomo el tono jocoso de estas entradas). Porque conozco el remedio homeopático perfecto para esos menesteres.

La meditación.

Insight Meditation es otro de los remedios creados por Philip Robbins, el imaginativo autor de las cenizas mágicas de las que hablábamos en la entrada anterior. En este caso, según cuenta en su “prueba patogenética”, creó el remedio

colocando una botella de alcohol en el salón de meditación durante una sesión de Meditación Interior en la que sesenta participantes meditaron en silencio durante seis días.

Y no, aunque ustedes también sospechen que la idea del remedio surgió cuando alguien se bebió el contenido de la botella, lo cierto es que debía estar allí al cabo de esos seis días, porque según sigue diciendo fue inmediatamente “potenciado” para “fijarlo” (es decir, para fijar la meditación que se había quedado en la memoria del alcohol. O algo así). Y luego diluido para crear varias “potencias”.

Insigh Meditation

La prueba, como suele ocurrir en estos ejemplos de rigor científico, incluye el relato de una voluntaria a la que no paraban de llamar por teléfono, otra que se miró al espejo y vio partes de su cara que no había notado nunca y que soñó con esconderse de los alemanes, otra a la que le entraron ganas de bailar… en fin, los efectos usuales de tomar un medicamento, ¿verdad? Pero de todo este batiburrillo resulta interesante comprobar que Philip Robbins es capaz de extraer conclusiones como que el remedio tiene que ver con cosas como no hacer conexiones (quizá por eso nos encontremos con que el curso de la UNED no lo ofrece la Facultad de Medicina, sino… bueno, mírenlo ustedes), o que el mensaje no llegue (y sí, parece que a la UNED no le termina de llegar el mensaje).

O con el Muro de Berlín. Que no sé a qué viene a cuento, pero que me viene muy bien para cerrar esta serie recordando el inverosímil remedio con el que la comenzamos.