La Diputación de Córdoba y la sábana santa

Imaginen que un día, al abrir el periódico, se encuentran con una noticia como esta:

La Sociedad Española de Astronomía prepara su romería al observatorio del Roque de los Muchachos.

O esta:

Físicos españoles peregrinan al CERN para ganar el jubileo.

O esta otro:

La procesión de la hermandad paleontológica de Atapuerca contará con una nueva imagen de Miguelón.

Suenan un tanto raras, ¿verdad?

Pues ahora miren esta otra:

Peregrinos valencianos viajan a Turín para venerar la Sábana Santa   Levante EMV

Bueno, reconozco que la comparación no es justa; la astronomía, la física o la paleontología son disciplinas científicas, y la sindonología, el estudio de la “sábana santa” de Turín, no lo es. Pero intenta parecerlo, y de hecho todos los años (sobre todo en torno a la Semana Santa) nos inunda con numerosas noticias de “estudios”, “investigaciones” y “nuevos descubrimientos científicos” acerca de la sábana. Noticias que casi siempre son las mismas, debidamente recicladas, entre otras cosas por un detalle importante que los sindonólogos no suelen mencionar: desde 1977, hace casi cuarenta años, no se ha realizado ningún estudio sobre la propia sábana, y de hecho, salvo la toma de muestras para su datación en 1988 y la restauración del lienzo en 2002, nadie ha tenido acceso a ella en todo este tiempo. De modo que las nuevas “investigaciones” se hacen a base de refritos de otras anteriores, estudiando fotos o analizando muestras de procedencia más que dudosa, y no parece que este panorama vaya a cambiar mucho teniendo en cuenta que la Iglesia Católica no está dispuesta a autorizar nuevos estudios sobre la sábana (por la cuenta que le trae, claro).

Pero bueno, dejando a un lado ese detalle la sindonología es una disciplina que goza de cierto atractivo popular, básicamente por tres motivos. En primer lugar porque hay que reconocer que la sábana es un objeto misterioso, aunque no por los motivos que suelen esgrimirse. Por ejemplo, es cierto que no se sabe a ciencia cierta cómo se creó la imagen, pero no porque esta tenga un origen milagroso o sobrenatural (de hecho hay varias técnicas pictóricas medievales que dan resultados parecidos); el problema es que es imposible reproducir los besuqueos y toqueteos de los peregrinos, los traslados, lavados, remiendos y hasta un incendio y, en fin, todos esos maltratos que ha sufrido la sábana a lo largo de sus seis siglos de existencia y que han borrado muchas pistas acerca de lo que hizo el pintor que la realizó. Lo que pasa es que, claro, los sindonólogos no suelen mencionar esto, y en su lugar prefieren hablar de misteriosas energías (esa palabra imprescindible para toda pseudociencia que se precie) y radiaciones. Bueno, y de la asombrosa exactitud de la imagen, que sería real suponiendo que Jesús tuviera los brazos y manos más largos de lo normal, la cabeza más pequeña, un pie capaz de estar en dos posiciones a la vez, fuese más alto por delante que por detrás y fuera muy, muy planito:

Otro de los motivos que hacen atractiva a la sindonología, hay que reconocerlo, es nuestro gusto por lo truculento; si las películas de Freddy Krueger llenan los cines, ¿cómo no van a atraer al público esas reconstrucciones gore del “hombre de la sábana”?

Pero lo que realmente gusta a los fans de la sindonología son sus implicaciones: de ser auténtica, la sábana sería una prueba de la existencia de Jesucristo, de sus suplicios y de su muerte en la cruz. Y si le añadimos las historietas de emanaciones misteriosas que formaron las sábana, también conseguiría demostrar su resurrección. Y claro, hay muchos cristianos para los que eso resulta demasiado atractivo como para pasarlo por alto, que está muy bien eso de que la fe sea, según la definición clásica, creer en lo que no se ve, pero si además tenemos “pruebas” mejor que mejor, ¿no? Lo cual explica también cómo una asociación que se define a sí misma como no confesional monte una peregrinación religiosa, claro.

Vale, pero lo que no explica todo eso es qué pinta aquí esta entrada. Lo que haga una asociación privada es cosa suya, ¿no? Igual que lo que haga, no sé, una universidad privada, aunque fuera (por decir algo especialmente disparatado) darse el capricho de comprar un microscopio electrónico para estudiar una reliquia.

El Sudario de Oviedo tiene el mismo 1

El Sudario de Oviedo tiene el mismo 2

Pero ¿qué tiene que ver todo esto con universidades, colegios profesionales o instituciones públicas?

Pues bastante. Ya hemos visto en otras ocasiones cómo el estudio/culto a la sábana santa se ha colado en diversas universidades, y que incluso la de Córdoba cuenta con su propio “Cristo sindonológico”. También es habitual que Colegios de Médicos den cabida a actos sabanistas, como este:

Conferencia sobre la Sábana Santa de Ignacio Dols en Santander   El Diario Montañes

Pero ahora es toda una Diputación Provincial la que se envuelve en la sábana: la de Córdoba, que va a acoger en sus brazos amorosos nada menos que una convención del Centro Español de Sindonología, que se celebrará en la mismísima sede de la Diputación:

Más de 400 especialistas asistirán

Congreso que, como habrán visto (y también en la noticia de la Universidad Católica de Murcia), incluye una ampliación del objeto de estudio a “otras reliquias” y en especial al llamado “sudario de Oviedo”, un lienzo que comparte dos características con la sábana santa: ambos se presentan como parte del ajuar funerario de Cristo, y ambos son en realidad de época medieval. Concretamente, el método del C14 dató el sudario como procedente del siglo VII, y la sábana del XIV. Cosa que da igual, la verdad: los creyentes en la autenticidad de estas reliquias no aceptan las dataciones, así que inventan toda clase de excusas rocambolescas para explicar que fueron erróneas, aseguran que los resultados fueron falseados o, en un alarde de incoherencia, dicen ambas cosas a la vez.

Algo que pueden cuantas veces quieran, claro, pero no en la sede de una Diputación Provincial, que es una institución pública y no debe prestarse a ningún tipo de proselitismo religioso. Porque eso mismo, proselitismo religioso es lo único que cabe esperar de una asociación que organiza peregrinaciones para venerar su objeto de estudio, ¿no les parece?

No, para eso lo más adecuado es un púlpito, desde luego. O, bueno, un teatro: esas noticias que aparecen como novedades año tras año son dignas de un vodevil, las historietas sobre el posible paradero de la sábana desde el siglo I hasta su primera aparición pública, allá en el siglo XIV (sí, justo cuando fue confeccionada, según el C14) no harían mal papel en una opereta, y muchos de los personajes que pueblan el mundillo de la sindonología harían las delicias de cualquier autor de sainetes. Pero como no tenemos a un Arniches a mano, tendrán que conformarse conmigo. Así que, aprovechando que hace poco fue el día del libro, que esta entrada trata sobre la sindonología, y que el Guadalquivir pasa por Córdoba, aquí tienen ustedes mi Tomás y la Sábana, drama sindonológico en tres actos y pico que pueden descargarse en formato epub, gratis et amore. Ya me contarán si les gusta. Tomasportada

13 Comentarios

Participa Suscríbete

OrbatosOrbatos

A veces me pregunto, que tiene que ver la gimnasia con la magnesia, y estos señores “sabaneros” igual me lo pueden explicar,

Yo personalmente no es que crea mucho en la historia de un señor con barbas blancas y con una sabana rodeado de querubines, que con una voz tonante dice eso de “hágase la luz” y esas cosas. Mas que nada porque esa historia está llena de incoherencias lógicas, algunas sumamente perturbadoras que no vienen al caso aquí, pero entiendo que las religiones forman parte de la humanidad desde tiempos inmemoriables, que están imbricadas en nuestra cultura como seres humanos y todo eso. Pueden gustarnos o no, podemos creer o no, pero están ahí, y sin duda hay gente a quienes ayuda de algún modo, aunque sea de forma puramente psicológica mediante placebo o como queramos, pero ese no es el tema.

La cuestión es que si un Dios está por encima de la ciencia, la ciencia no pinta nada en la religión, y la religión asímismo no pinta nada en la ciencia. Las cosas son como son, el universo es como es sin importar si su origen es uno u otro. Si en un momento de debilidad admitimos la posibilidad de un “señor” que dio inicio al todo el universo, con todas sus leyes físicas y que lo construyó tal y como es, la ciencia no cambiaría ni un ápice de tal y como es ahora mismo. Si descubrimos un día realmente como se dio inicio al universo, porque y de que manera ya hablaremos entonces, pero veamos ahora.

Es decir, la religión, en este caso la católica (que creo que es importante distinguir, porque “la religión” no es la católica, hay muchas) se fundamenta en la fe, o crees o no crees. Es tan simple como eso. No hace falta que venga un señor con bata blanca y el bolsillo lleno de bolígrafos a datar una supuesta reliquia. Si hacemos mañana un estudio concienzudo de la susodicha sábana, y resulta que es una hábil falsificación pintada hace 500 o 600 años, la religión no se va a caer como un castillo de naipes, y si esa investigación no encuentra una explicación, tampoco la ciencia va a aclamar a los cuatro vientos las verdades del génesis como única verdad, simplemente no tendremos datos adecuados o no sabemos algo. Pero no saber algo no implica que otra teoría sea automáticamente cierta. Antes de Newton no se había cuantificado la gravedad como fuerza, e incluso después de Newton no sabían “como funciona” (incluso hoy en día no lo sabemos todo al respecto), pero eso no convertía en verdad la idea de que los ángeles con sus alas nos empujaban al suelo. Si me equivoco que me lo digan, pero que una teoría no funcione, no implica que otra automáticamente sea cierta sin necesidad de prueba.

Pero, el negocio es el negocio, y los “documentalistas” necesitan producir programas. No importa que sean tonterías o memeces, si se venden a las televisiones y dan beneficios adelante, y este negocio no entiende ni de religiones ni de ciencia. No creo que haya “estudios”, solo documentales (a montones eso si) que se venden a las televisiones.

Si la iglesia estuviera realmente interesada en el tema, ya se preocuparía de crear un grupo de estudio al respecto (obviamente no lo hará, de la misma forma que no me veo a un grupo de sacerdotes sintoistas interesados en crear un grupo de trabajo para certificar las reliquias del santuario de Ise)

Vamos, que no le veo mucho sentido, pero me bajaré encantado el PDF y le echaré un vistazo, al menos así tendré un poco mas de idea sobre el tema.

La verdad, no veo que relación tiene religión con ciencia, la ciencia no necesita a la religión, y la religión no debería de necesitar a la ciencia. Cuando un “creyente” acude a la ciencia, no creo que sea un buen creyente. O te crees los dogmas, o al infierno de cabeza. Si un científico tiene que recurrir a la religión… es que sus argumentos no acaban de funcionar y quiere sacarse un conejo de la chistera, y eso tampoco vale.

U-95U-95

Más bien cuatro serafines, en un trono bajo el cual los ophanim ruedan que querubines, los cuales originalmente eran muy distintos a como se representan ahora. Exactamente igual que Dios y los ángeles en general.

Pero bueno, estoy totalmente de acuerdo con el comentario.

jose ramirezjose ramirez

Hombre, la sabana santa se ha datado con carbono 14 y no corresponde a la época de Jesucristo. Esto es un hecho.
copio de wikipedia donde viene la cita:
En 1988 la santa sede autorizó la datación por carbono-14 de la sábana, que se realizó en tres laboratorios diferentes, y los tres laboratorios dataron la tela entre los siglos XIII y XIV (1260-1390).

Si dios cambia continuamente la realidad no hay ciencia posible, ya que los datos cambiarían. pero la ciencia funciona y muy bien, así que no parece que dios cambie mucho la realidad.

Fernando Frías

En la entrada hay un enlace al artículo de Nature donde se describe la datación (o más bien las dataciones, porque como bien dices la realizaron de forma independiente tres laboratorios diferentes), pero se ha quedado un poco perdido entre el texto; en cualquier caso el enlace es este.

MarinaMarina

Para mi la imagen de ese trapo es de alguno que sacrificaron porque era rentable mantener la fe del populacho. No le he concedido nunca otro interés. No me motiva, pero gracias por la documentación y el artículo.

J.DiazJ.Diaz

Perdon. Pero no fue datada con esa prueba que no es concluyente para periodos tan cortos de tiempo. Se dataron las muestras biologicas — con las primiticas tecnicas de ese año — y de forma muy limitada. Y el origen del lino, las esporas y polenes — que no corresponden a la geografia biblica —, los “pigmentos”. etc.

En todo caso, es irrelevante ya que la conclusion de la curia fue «es un articulo defe y da igual si es o no autentica meintras sea venerada por los fieles»

Que esa una obra de arte valiosa y una pieza cultural interesante no es incompatible con la ciencia, pero tampoco es incompatible ser uns persona muy inteligente y culta con ser tonto.
En todo caso se deberia estudiar siquiatricamente la esquizofrenia de ser astrofisio y profundament esupersticioso, no entiendo como es posible.

Fernando Frías

La prueba sí es concluyente, J. Díaz. De hecho, como verás en el artículo de Nature, las muestras de la sábana fueron datadas junto con otras muestras textiles cuya edad se conocía perfectamente, y la datación concordó con esa edad ya conocida. Con las mejoras de la técnica una datación actual probablemente permitiría reducir la horquilla de la datación, pero no corregirla, y mucho menos en más de un 300%. El origen del lino no es un dato relevante, puesto que el lino que se vendía en Europa en la Edad Media también provenía de aquella zona.

Las esporas y pólenes son una historia que merecería una entrada por sí misma: Max Frei dijo haberlas encontrado en las muestras que obtuvo en 1973, pero las obtenidas por el STURP en 1978, por ejemplo, no los contienen, y cuando otros expertos examinaron las muestras de Frei tampoco aparecieron. Por si eso fuera poco, entre los pólenes que dijo haber encontrado Frey hay de especies anemófilas, que podrían haber llegado a la sábana traídos por el viento, pero también zoófilas, y esto ya es bastante más difícil de explicar. Y, por último, según parece los granos de polen que Frei afirmaba haber extraído de las muestras de la sábana son exactamente iguales que los que recogió in situ en el campo. Vamos, que el asunto tiene toda la pinta de ser un fraude.

Y en cuanto a los pigmentos, dos miembros del STURP aseguraron haber encontrado componentes de la sangre, pero resulta que esos mismos componentes (que eran básicamente restos de albúmina) también se usaban en las pinturas medievales.

Todo eso no quita para que, como bien dices, sea una obra muy interesante. Pero si dejamos a un lado la fe, su datación medieval es indiscutible.

GonzaloGonzalo

>>> la conclusion de la curia fue «es un articulo defe y da igual si es o no autentica meintras sea venerada por los fieles»

¡Menudo rigor el tuyo para citar la postura oficial de la Iglesia católica!

Lo cierto es que el papa Juan Pablo II declaró en 1998 (copio de Wikipedia, bien fácil de localizar para cualquiera):

Dado que no es una cuestión de fe, la Iglesia no tiene competencia específica para pronunciarse sobre esas cuestiones. Ella confía a los científicos la tarea de continuar investigando, de manera que se puedan encontrar respuestas satisfactorias a las preguntas relacionadas con esta sábana, la cual, según la tradición, envolvió el cuerpo de nuestro Redentor después de haber sido bajado de la cruz. La Iglesia insta a que la Sábana Santa se estudie sin posiciones preestablecidas que den por descontado resultados que no son tales; ella los invita a actuar con libertad interior y respeto atento, tanto para la metodología científica como para la sensibilidad de los creyentes.

OrbatosOrbatos

Lo cierto es que el pequeño librito “Tomás y la Sábana” me ha hecho reirme un buen rato. Me ha recordado en cierta manera a un libro de un brillante literato español injustamente “olvidado”: Jardiel Poncela, donde Dios viene a la tierra (a Madrid, en tiempos de la república) y “le pasa de todo”, le llevan la contraria (a ver quien sabe mas de religión oiga) y termina hartándose de tanta tontería. Igualmente la referencia (creo que es eso) al famoso sketch de “Les Luthiers” llamada “La comisión” me ha hecho bastante gracia

https://www.youtube.com/watch?v=iKdbc1fmIwI

Fernando Frías

X-DDDD Gracias por la comparación. Lo cierto es que quería haber introducido un pequeño homenaje a Jardiel Poncela (concretamente una escena basada en el principio de “Eloísa está debajo de un almendro”), pero no me salió bien: a tanto no llego.

Ricardo

Hace unos (cuantos) años, hablaba con alguien sobre esto de la sábana y el 14C y enseguida el individuo «saltó» diciendo: «ese método supone que la concentración del 14C es constante en el tiempo, lo cual es una suposición muy fuerte» (sic).
Claramente, la persona en cuestión estaba olvidando que el «método» estaba más que validado comparando sus resultados con otros métodos en una multitud de casos (estratigrafía, documentos históricos, etcétera), por lo que a estas alturas resulta más que confiable. O que aún en el caso que no sea completamente confiable hay una gran diferencia entre no estar seguro de la edad exacta y tratar de justificar un milenio de diferencia entre lo que dice el estudio y lo que dice la fe.
Nada extraño, dirán ustedes, otro de esos «fieles». Bueno, pues una cosa extraña había: la persona en cuestión era (y es) doctor en física.
En fin, que cuando dejas entrar la fe en tu cerebro al parecer algo raro sucede.
En estos días me pongo con el «drama en tres actos y pico» 😉
Saludos,
Ricardo

OrbatosOrbatos

No es que el “método esté probado”, es que “el método” se basa en una constante de la naturaleza como es la desintegración de isotopos inestables.

Pero si tu estimado amigo puede demostrar que eso es falso… le deseo suerte, y de paso que no se preocupe por las centrales nucleares, ya que no está demostrado que el uranio sea radiactivo claro.

Y la gente preocupada durante años por eso de las “bombas nucelares”… que panda de bobos

GonzaloGonzalo

El video que aparece en el artículo para “demostrar” que el hombre de la sábana tenía que ser muy planito es una patochada. Basta ver una imagen completa de la sábana para comprobar que la imagen frontal y trasera no están pegadas, sino que media entre ellas una separación suficiente para envolver un cadáver. Lo que el autor del ridículo video supuestamente demostrativo considera la parte trasera de la cabeza es en realidad una mancha de humedad. 

En la fotografía observo que la separación entre la vista frontal y trasera de la cabeza es aproximadamente un 4% de la longitud total de la sábana (4,4 metros), tal como lo puedo apreciar en una imagen en la pantalla de mi ordenador, es decir 17,6 cm. Por lo tanto, las dos vistas de la cabeza no están pegadas. Al representarlas pegadas, el autor del video confunde la vista trasera con la mancha de humedad, o bien intencionadamente, o bien con inmensa torpeza.

Conste que no estoy defendiendo que la sábana fuera la que usaron con Jesús, ni menos aún que la imagen sea prueba de su resurrección. Lo único que digo es que si uno aprecia verdaderamente el método científico, entonces jamás usará argumentos malos para apoyar las tesis que considera verdaderas.

Deja un comentario

Tu email nunca será mostrado o compartido. No olvides rellenar los campos obligatorios.

Obligatorio
Obligatorio
Obligatorio

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>