Juan Jose Rodriguez En Inauguración Conferencia Decanos

Es difícil no estar de acuerdo con este tuit del Presidente de la Organización Médica Colegial (aunque no imposible, como podemos ver en este otro tuit que serviría como ejemplo de libro de cierto adagio latino), pero seguro que más de uno, al leerlo, habrá pensado que los médicos deberían empezar por limpiar sus propias casas. Incluso de la homeopatía: a pesar del derrumbe de su reputación que hemos visto en las últimas semanas, lo cierto es que sigue habiendo Colegios Oficiales de Médicos que programan y realizan actividades de formación en homeopatía.

Es el caso del Colegio Oficial de Médicos de Sevilla, que anuncia en su web no uno, sino dos cursos homeopáticos: uno sobre iniciación a la homeopatía y otro de formación continuada en medicina homeopática.

imagen_contenido_5633

Y aunque ciertamente el Colegio ha sabido ponerse de perfil y no figura entre los organizadores de los cursos, no deja de ser significativo que ambos se estén celebrando en instalaciones colegiales.

¿Cómo se está librando el Colegio de Médicos de Sevilla de esta tempestad que está sacudiendo la homeopatía? Pues supongo que tomándose el correspondiente remedio homeopático: una tempestad. O, si prefieren ustedes su nombre técnico, Tempesta.

The Homeopathic proving of  Tempesta  the Storm by Mary English DSH

Aunque pueden hacerse ustedes con su frasquito de Tempesta en algún laboratorio homeopático, lo suyo es ir a la fuente original: la web de Mary English. Aunque la señora English trabaja ofreciendo terapias tan indudablemente eficaces como la astrología o la homeopatía, su espíritu científico la ha llevado a someter a prueba diversos remedios de su invención, tales como el pecio del buque “Helvetia” o el agua del balneario de Bath, aunque personalmente destacaría sus remedios arqueológicos: la Gran Muralla China, el castillo de Wardour, el Templo de Karnak, el Monte Saint Michel o el círculo de piedras de Stanton (aunque en algunos de estos casos, y tras un toque de atención por parte de las autoridades encargadas de la protección del patrimonio, la señora English tuvo que añadir el aviso de que está prohibido dañar monumentos catalogados).

En el caso de Tempesta, la “prueba patogenética” de la señora English permite comprobar hasta qué extremos de rigor científico pueden llegar algunos homeópatas, desde la preparación del remedio, colocando un botecito en el jardín durante una tormenta, hasta la selección de los participantes teniendo en cuenta criterios tan precisos como su signo astrológico. Por no hablar de la toma de datos, que consiste básicamente en anotar cualquier cosa que los sujetos experimentales sientan (o no), piensen (o no), sueñen (o no) o les pase (o no), venga o no a cuento. Pero para la señora English

básicamente el interior de una nube de tormenta es el caos tratando de encontrar un manera de ordenarse y recuperar su equilibrio.

Que es, más o menos, lo que algunos Colegios de Médicos parecen estar: intentar capear el temporal homeopático para volver a las andadas. ¿Verdad?

Aunque aquí nos hayamos quedado con eso del “Día mundial de la homeopatía”, en los países anglosajones lo que se celebra es la “Homeopathy Awareness Week”, que podríamos traducir más o menos como “Semana de concienciación sobre la homeopatía”. Un nombre no demasiado afortunado, porque invita a hacer precisamente eso, concienciar y explicar qué es realmente la homeopatía. Los británicos de la Good Thinking Society, por ejemplo, lo hacen mediante una web que ya ha desbancado a las páginas de propaganda en las búsquedas de Google, y por aquí nos encontramos con múltiples programas de radio y televisión, artículos de prensa, entradas en blogs y actividades divulgativas que señalan qué hay detrás de esa pseudociencia.

Homeopathy Awareness Week  April 10th 16th. Get the facts on homeopathy.

El Búho del blog, Yanko Iruin, nos habla en su entrada más reciente de una de esas actividades, una charla impartida por él y por Josu López Gazpio titulada nada menos que “Homeopatía: lo que un químico puede y debe decir“. Les recomiendo que lean la breve pero jugosa crónica de la charla y de la coda que aporta Txusmari Aizpurua.

A pesar de que contienen un error fundamental.

Verán, una de las conclusiones que se desprenden de la entrada es que en una dilución homeopática a 12CH habría como promedio 0,6 moléculas de principio activo para cada cien mililitros, y conforme aumenta el grado de dilución esta probabilidad va disminuyendo, hasta el punto de que podemos estar seguros de que solo contienen agua. Lo cual es cierto (las matemáticas son indiscutibles), pero ¿y si el principio activo es agua?

Cuentan que una vez le preguntaron a Hahnemann si con una gota de tintura madre el Lago Leman se convertiría en un gigantesco remedio homeopático. Contestó que sí, pero solo si se hiciera la correspondiente "sucusión". Pero claro, eso fue antes de que instalasen el géiser...
Cuentan que una vez le preguntaron a Hahnemann si con una gota de tintura madre el Lago Leman se convertiría en un gigantesco remedio homeopático. Contestó que sí, pero solo si se hiciera la correspondiente “sucusión”. Pero claro, eso fue antes de que instalasen el géiser…

Y no, no es broma. Una rápida búsqueda en los catálogos de diferentes proveedores de productos homeopáticos muestra potingues como estos:

  • Agua de piscina (sin especificar de cual).
  • Aqua Bad Vöslau (agua de Bad Vöslau, Austria).
  • Aqua calcarea.
  • Aqua camelfordi (agua de Camelford).
  • Aqua destillata.
  • Aqua fida vetusta (agua del géiser “Old Faithful”, EE.UU.).
  • Aqua Gettysburg (agua de Gettysburg, EE.UU.)
  • Aqua glacies antarcticae.
  • Aqua gravis (agua pesada).
  • Aqua Halltall (agua de Halltal, Austria).
  • Aqua Lac du Bonnet.
  • Aqua Liverpool (agua de Liverpool, Reino Unido).
  • Aqua Londinium (agua de Londres, Reino Unido).
  • Aqua Lourdes (agua de Lourdes, Francia).
  • Aqua madroni (agua del manantial Madron, Reino Unido).
  • Aqua manantialis (sin especificar de cuál).
  • Aqua marina.
  • Aqua marina Sulfurata.
  • Aqua marinum winchelsea (agua de Winchelsea, Reino Unido).
  • Aqua Miranda Hot Springs (agua del manantial termal de Miranda, Nueva Zelanda).
  • Aqua nova / Hydrogenium Oxygenium (agua recién formada).
  • Aqua petra (agua mineral de Chase, Reino Unido).
  • Aqua popularis (agua del grifo). También llamada Aqua rudas.
  • Aqua Schmolenberg (agua de Schmolenberg, Alemania).
  • Aqua Sergijew Possad (agua del Monasterio Ortodoxo de Sergiev Posad, Rusia).
  • Aqua sirmione (agua de Sirmione, Italia).
  • Aqua Skookumchuck (agua de Skookumchuck, Canadá).
  • Aqua St. Leonhard (agua de St. Leonhard, Italia). En dos modalidades: normal y sin hierro.
  • Aqua Thames (agua del río Tamesis, Reino Unido).
  • Aqua Tlacote (agua de Tlacote, México).
  • Aqua Tunbridge Wells (agua de Tunbridge Wells, Reino Unido).
  • Aqua Walsingham (agua de Walsingham, Reino Unido).
  • Aqua Wiggenweiler (agua de Wiggenweil, Suiza).
  • Aqua Yakusinchi (agua de Yakusinchi, Ecuador).
  • Aquae cadentes Victoriae (aguas de las Cataratas Victoria, Zambia-Zimbaue).

Etc., etc., etc. Por no hablar de mis favoritas, las Aguas de Mares, Océanos y Ríos (A.M.O.R.).

Lo que no he encontrado, lamentablemente, es ningún remedio a base de agua del Guadalquivir, así que lo del Colegio de Médicos de Sevilla lo dejaremos para la próxima entrada. ¿vale?

Hace un mes, Ángela Bernardo contaba en Hipertextual que, frente al rechazo cada vez más generalizado de las Universidades y la profesión médica, la homeopatía sigue encontrando un cómodo refugio en los Colegios de Farmacéuticos. De hecho, en el mismo artículo se citaba al presidente del Consejo General de Colegios de Farmacéuticos diciendo perlas como que no comparte la postura de la Organización Médica Colegial respecto a esta práctica y que “la venta [de homeopatía] ha subido de manera exponencial“. Que es, probablemente, de lo que se trata.

Sea como sea, esta semana hemos sabido que el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Jaén ha programado un seminario dedicado a El medicamento homeopático. Aplicación práctica en patología primaveral. Y su venta, claro: tanto la presentación de la jornada como su programa incluye referencias al proceso de ventas.

Colegio Oficial de Farmaceuticos de Jaen

A primera vista, aparte del inesperado (y cabe suponer que involuntario) énfasis en la vertiente mercantil de la homeopatía, las jornada no parece especialmente novedosa. Salvo que nos fijemos en un pequeño aspecto del currículo del ponente:

Colegio Oficial de Farmaceuticos de Jaen 2

Efectivamente, el ponente ostenta un título de Especialista Universitario en Homeopatía por la Universidad de Murcia. Título que, efectivamente, existía, pero que terminó por desaparecer ante el firme rechazo de la comunidad educativa y científica de la Región, que también logró frustrar la venta de una cátedra a un laboratorio homeopático (lo cual me lleva a hacer un pequeño inciso: dentro de unos días empezaré a editar entradas y dejar bien claro qué cursos o iniciativas pseudocientíficas han sido canceladas).

En cualquier caso, la exhibición de la especialidad repudiada nos lleva a una interesante reflexión: ¿qué pasa con esos títulos que en su día fueron expidiendo las Universidades que hoy rechazan, a veces en términos muy enérgicos, aquellos cursos?

Legalmente hay poco que decir al respecto: los cursos se impartieron, los alumnos los superaron y su diploma sigue estando ahí. Pero éticamente la cosa no parece tan clara, ¿verdad?

Sea como sea, hay que tener en cuenta que en estos casos hay un remedio infalible. Al fin y al cabo, ¿quién se acuerda a estas alturas de que la especialidad en homeopatía por la Universidad del País Vasco de la que presume la presidenta de los veterinarios homeópatas fue eliminada hace más de una década por su carácter anticientífico? ¿Quién se ha parado a mirar si el título que muestra tal o cual homeópata ha ido a parar al cubo de la basura del que nunca debió salir? ¿Quién se acordará dentro de unos años, cuando este ponente siga dando charlas, de que la Universidad de Murcia ya no quiere tener nada que ver con esas cosas?

Y es que el tiempo, en efecto, todo lo cura. Así que no es nada extraño que hasta se haya convertido en un remedio homeopático.

Sí: el tiempo. O tempus, si ustedes lo prefieren así.

homeopathy Wichmann provings

homeopathy Wichmann provings info   Tempus

Si el remedio de ayer era misterioso, este lo es aún más. Y no me refiero solo a que haya desaparecido del antes completísimo catálogo de Helios Homeopathy (que también), aunque al menos lo podemos encontrar en la estupefaciente oferta de remedios de Freeman’s:

Freeman s Homeopathic Tempus

A lo que me refiero es, sobre todo, a que no se me ocurre de qué manera habrán logrado los homeópatas “impregnar” su lactosa con el tiempo. La metodología homeopática ha desarrollado procedimientos la mar de imaginativos, desde exponer la lactosa “virgen” a la luz (como en el caso, por ejemplo, de Venus Stella Errans o el planeta Venus, como decimos los mortales menos fantasiosos) como… bueno, mejor lean ustedes cómo se gestó el remedio Uranium 200X, porque a mí me da la risa. Pero lo de atrapar de algún modo el tiempo y meter su “espíritu curativo” (según la expresión del mismísimo Hahnemann) en la lactosa sencillamente se me escapa.

Y seguramente podría averiguarlo. Al fin y al cabo Amazon nos ofrece un interesantísimo libro en el que se nos habla de las “pruebas patogenéticas” de remedios como el teléfono móvil, un imán, cenizas volcánicas, un meteorito y, por supuesto, el tiempo.

provings volume 1

Pero, caramba, son 28 euros nada homeopáticos, y la verdad es que preferiría gastármelos en otra cosa.

A no ser, claro, que algún Colegio de Farmacéuticos quiera subvencionármelo, ya que tan generosos están con estas cosas…

Ahora que tenemos a los homeópatas ocupados ingiriendo Muro de Berlín les diré un secreto: no todo son buenas noticias en este viacrucis homeopático, y es que esta misma semana la Universidad Católica de Murcia ha anunciado su intención de seguir adelante con la programación de un curso de homeopatía.

Es posible que alguna vez, al ver el creciente descrédito de la homeopatía y las críticas hacia su decisión, el presidente de la UCAM haya pensado eso de “aparta de mí este cáliz”, pero como después viene eso de “hágase en mí según tu palabra”, pues eso, se hará según el acuerdo que firmó con el Centro de Enseñanza en Homeopatía Clínica y la multinacional Boiron.

Experto Universitario en Homeopatía Clínica   UCAM Universidad Católica San Antonio de Murcia

Como era de esperar, la Universidad ha seguido recibiendo críticas por su decisión, aunque debo reconocer que una de ellas, la de que se trata simplemente de trincar el dinero que va a soltar Boiron, me parece profundamente injusta: seguro, seguro, seguro que una institución puesta bajo la advocación de San Antonio de Padua, que tanto predicó contra la usura, no se ha dejado llevar por su afición al vil metal, ¿verdad?

De todos modos, es justo y necesario reconocer que también ha habido voces de comprensión y disculpa hacia la deriva homeopática de la UCAM. Así, por ejemplo, hay quien ha recordado el evidente paralelismo entre las preparaciones de Hahnemann y el agua bendita, sin duda muy presente en una Universidad que se apellida Católica. Y también es muy popular en el catolicismo el agua de Lourdes, cuyas propiedades curativas son perfectamente equiparables a las de cualquier producto homeopático. Por último, no hay que olvidar que la afición a los milagros, la exigencia de la fe o la creencia en fenómenos místicos e incomprobables son elementos que sin duda habrán pesado mucho en el acercamiento de la UCAM a la homeopatía.

La combinación definitiva contra los procesos catarrales
La combinación definitiva contra los procesos catarrales | Agua de Lourdes y Oscillococcinum

Pero además de esas y otras manifestaciones del credo quia absurdum existe otro punto de coincidencia entre el catolicismo y la homeopatía.

Y es la hostia.

Quiero decir que es eso, literalmente: la hostia. Es decir, la hostia communionis o communion host, como la llamaba Helios Homoeopathy, el laboratorio homeopático que la ofrecía en “potencias” desde 3CH a 1M. Y digo “ofrecía” porque ha desaparecido de su catálogo, aunque todavía puede contemplarse en capturas de pantalla como esta procedente del blog de Mauricio-José Schwarz, El retorno de los charlatanes:

Communion host

O también en algún listado antiguo de productos, pero en la actualidad ha desaparecido misteriosamente de la oferta del fantasioso fabricante británico.

Por si esto fuera poco, Provings Info, uno de los lugares de referencia para encontrar este tipo de cosas, no proporciona tampoco ninguna información acerca de quién tuvo la ocurrencia de realizar semejante producto o para qué pudiera servir.

homeopathy Wichmann provings

homeopathy Wichmann provings info   Hostia communionis

Por mi parte he intentado recabar la opinión de renombrados expertos en el campo de la homeopatía…

IMG_20160410_132014

Pero, ¡ay!, estaba cerrado.

Lo cual me deja con una duda horrible: en función del principio aquel de que “lo similar cura lo similar” podría incluso esperarse que este remedio sirviera contra la fe católica. ¿Se imaginan el desastre? ¿Cómo es posible que toda una Universidad Católica haya cometido semejante error?

En fin, no sé si el presidente de la UCAM tendrá mejor información al respecto, pero por mi parte no me explico cómo, en vista de esto, han dado luz verde al contrato acuerdo homeopático de marras. A no ser que el color verde de la luz lo tomasen de aquí, claro.

Cartel (un poco alternativo) del Día de la Homeopatía

Si miran ustedes el calendario verán que hoy… bueno, no, no lo verán porque no es una celebración oficial sino alternativa (y puede que holística y cuántica), pero el caso es que hoy se celebra nada más y nada menos que el Día Mundial de la Homeopatía, con ocasión del aniversario del nacimiento de Samuel Hahnemann.

Bien pensado, y teniendo en cuenta la que está cayendo, quizá los homeópatas españoles deberían haber aprovechado que la de hoy no ha sido nunca una celebración muy popular en nuestro país y dejarla correr este año, a ver si mientras tanto escampa. Pero no ha sido así, y de hecho el pasado día 6 tuvo lugar una rueda de prensa teóricamente destinada tanto a anunciar los actos de este día (y de esta semana, porque ya puestos se apuntan a la tradición anglosajona de celebrar toda una “Homeopathy Awareness Week”) como a defender la homeopatía.

Y que, como era de esperar, fue un fiasco. De hecho lo fue incluso desde antes de su celebración: con las invitaciones a la rueda de prensa ya enviadas los organizadores tuvieron que cambiar a toda prisa el lugar del evento, ya que en el que habían previsto en un principio (nada menos que el Colegio de Médicos de Madrid) les dijeron que de eso nada, monada, que se buscaran otro sitio y que, por cierto, y ya puestos, el Colegio está estudiando disolver la sección de médicos homeópatas.

Pero este jarro de agua fría no fue el único, porque pocas horas después de la rueda de prensa llegó un segundo chaparrón: la Universidad de Valencia decidía -por fin- dar carpetazo a su lamentable Máster en Medicina Naturista, Acupuntura y Homeopatía.

Así las cosas, la rueda de prensa no sirvió mas que para poner en evidencia lo que ya sabíamos: que los homeópatas españoles siguen reclamando para su disciplina una legitimidad que no merece, que siguen presumiendo de tener a su favor unas evidencias científicas que resultan estar más diluidas que una dosis de oscillococcinum, y que además se sienten injustamente oprimidos y acosados.

Lo cual nos da pie a iniciar nuestra particular celebración de este día y esta semana. Semana que conmemoraremos recordando algunos de los remedios más estrafalarios que nos ha proporcionado esta pseudoterapia. Así que hoy traemos para todos ustedes: el Muro de Berlín.

Como recordarán, una de las premisas fundamentales de la homeopatía es que lo similar cura lo similar, de modo que una sustancia algo que cause determinados síntomas en una persona sana curaría los mismos o parecidos síntomas en caso de que esa persona enfermara. Y no me negarán que en cuanto a sensaciones de opresión el Muro de Berlín era el no va más, ¿verdad?

muro

De hecho, si nos fijamos en la lista de síntomas que nos explican aquí podemos comprobar que muchos de ellos cuadran asombrosamente con lo que cuentan los pobres homeópatas españoles acerca de la sensación que les provoca lo que está ocurriendo últimamente:

Olvido y separación es el síntoma generalizado en todos los pacientes. Una insoportable opresión desde el exterior que causa una explosión o una implosión en el paciente; gran desesperación.

Y, en efecto, los pobres se sienten olvidados, separados de su antaño envidiable posición en Colegios Oficiales y Universidades. Y, bueno, yo no llegaría a decir que vayan a explotar (o implosionar), pero desde luego sí que se quejan de una insoportable opresión desde el exterior que les lleva poco menos que a la desesperación.

Opresión (política, familiar, de abuso sexual, religiosa, bulling) y percibirse a sí mismos como víctimas, reprimidos en su creatividad.

Vale, de momento no han llegado a acusar a los críticos de la homeopatía de abusos sexuales, pero prácticamente sí de todo lo demás. Y evidentemente se perciben a sí mismos como víctimas.

Agudos: con una abrumadora oposición. Situaciones en hospitales o juzgados.

Ciertamente se han encontrado con una abrumadora oposición. Y aunque de momento no han comentado nada sobre los hospitales, lo cierto es que sí que han hablado de llevar a sus críticos ante los Tribunales, quizá acusándolos de algún delito de ofensa a los sentimientos homeopáticos. Digo yo.

Y podríamos seguir. Frases como esa de que

Todo se derrumbará; sin esperanzas de recuperación.

O esa otra de

Depresión, sensación de negrura, aislamiento total, soledad, desesperación.

También podrían venir bastante a cuento. Pero, en cualquier caso, creo que captarán ustedes la idea genera, ¿verdad?

Y ahora es cuando algún lector esperará que desvelemos que todo se trata de una broma, una parodia de los remedios homeopáticos, ¿verdad?

Pues no: el Muro de Berlín está a su disposición en los más, ejem, prestigiosos proveedores de productos homeopáticos, como Ainsworths o Helios.

berlinwall

Y es que no hace falta que nos inventemos las parodias: la homeopatía lo hace amablemente por nosotros.

P.: ¿Y funciona [la homeopatía]?

R.: Hay terapias sin consenso científico que aplicamos, porque la confianza cura, como digo: el efecto placebo existe. Y mejor tener la homeopatía controlada que asilvestrada.

[Respuesta del Dr. Jaume Padrós, Presidente del Colegio de Médicos de Barcelona, en una entrevista publicada el sábado en La Vanguardia].

En diciembre de 2009 la Organización Médica Colegial aprobó en su Asamblea General declarar la homeopatía como “acto médico”. Se trató de una decisión que a estas alturas sigue causando bastante estupor y confusión, como muestra el hecho de que aun hoy en día Colegios de Médicos como el de Valencia la hayan utilizado para posicionarse a favor (o, al menos, no en contra) de esta práctica, como contaba en su día Valencia Plaza:

El Colegio de Médicos de Valencia apoya

Y eso que la cosa se veía venir desde el principio. Tanto, que apenas una semana después de aprobar su declaración la OMC emitió un nuevo comunicado en el que intentaba aclarar los términos de la declaración, explicando que

toda terapia, convencional o no, alopática, holística u homeopática, es en sí misma un ACTO MÉDICO que precisa de un diagnóstico previo, de una indicación terapéutica y de una aplicación de la misma, y que debe ser realizada, necesaria y obligatoriamente, por una persona cualificada y legalmente autorizada para ello. Es decir, UN MÉDICO.

Y que

El médico homeópata está formado en Medicina Tradicional y en Homeopatía, y sólo su DIAGNÓSTICO y, dentro de éste, un diagnóstico diferencial, va a proporcionar al ciudadano la garantía necesaria de un correcto enfoque terapéutico, evitando, sobre todo, el error por omisión y la demora en el tratamiento preciso que, independientemente de su eficacia, pueda poner en riesgo su vida. Ello, en contraposición a las personas que ejercen este tipo de prácticas sin titulación, sin formación suficiente, sin control y sin ninguna garantía.

En principio todo parece correcto, ¿no? Lo cierto es que toda terapia, sea real o de pacotilla, es legalmente una actividad sanitaria, que el diagnóstico, tratamiento y terapéutica de los pacientes son actividades reservadas legalmente a los médicos, y que, con ruidosas pero afortunadamente escasas excepciones, los médicos son quienes mejor capacitados están para saber cuándo un paciente necesita un tratamiento médico de verdad.

A pesar de lo cual el comunicado es un completo desastre.

Para empezar, esa confusión (que también hemos podido ver aquí) podía haberse evitado fácilmente… no hablando de homeopatía. Al fin y al cabo el comunicado sirve para cualquier práctica con apariencia terapéutica, desde las mejor disfrazadas con bata blanca hasta las del santero más cutre que podamos imaginar.

Vamos a verlo, por ejemplo, con el fecomagnetismo, la falsa terapia cuya apasionante historia pueden ustedes leer de la mano de Fernando Cervera en El arte de vender mierda.

El autor   El arte de vender mierda

Tomemos el segundo comunicado de la OMC, el que pretendía “aclarar” las cosas, cambiemos la palabra “homeopatía” por “fecomagnetismo” y veamos cómo queda la cosa:Leer más

Conocí una vez a un tipo que abrazaba los árboles para recibir su energía positiva, y la verdad es que sus almendros crecían tan fuertes y lozanos como los de las demás fincas de alrededor, así que mal no les hacía. A los árboles, quiero decir. Porque para una persona creer en ese tipo de tonterías místicas no suele ser nada bueno.

Y mucho peor es inculcarles esas creencias desde pequeños, como han hecho los “educadores” de la escuela de educación infantil de Vilarrodís-Oseiro con motivo del Día del Árbol, según cuenta esta noticia de La Voz de Galicia.

Los alumnos se abrazan a los árboles en Arteixo

¿De dónde ha salido semejante chorrada? Pues según los responsables (es un decir) del Centro resulta que

«Moito se ten falado dos beneficios de abrazar árbores, máis agora existen estudos científicos que abalan estas prácticas. No libro de Matthew Silverstone, Blinded by Science, fálase de como o contacto coa natureza, e coas árbores en particular, outorga beneficios sobre a concentración e a creatividade, rexistrándose que os nenos e as nenas funcionan mellor cognitiva e emocionalmente en contornos verdes»

La verdad, tomar como fuente “Blinded by Science” es como ponerse a enseñar astrofísica con los libros de JJ Benítez, pero para quienes tengan el gusto de no conocerlo comentaré que el libro perpetrado por Matthew Silverstone es un ejemplo perfecto de pseudociencia en el sentido de “creencia irracional disfrazada de ciencia”. A lo largo de su libro Silverstone acumula datos, citas y referencias que o proceden de fuentes dudosas (y no dudosas: algunas vienen de reconocidísimos charlatanes) o son burdamente tergiversados para intentar apoyar sus tesis.

Y un buen ejemplo de ello es, precisamente, lo de abrazar árboles: en su libro Silverstone menciona un estudio titulado “Children with attention deficits concentrate better after walk in the park“, que muestra que (como era de esperar) un paseo por un parque es más relajante que un paseo por un entorno urbano, pero el autor, echándole morro, lo convierte en la “prueba científica” de que abrazando árboles podemos beneficiarnos de sus “vibraciones” (o “espíritu”, como lo llama en alguna otra ocasión).

En fin, que uno esperaría que este tipo de cosas las creyese alguien con escasa cultura y poca formación, pero los profesores del centro deberían estar un poco por encima de eso, ¿no?

El único consuelo de todo esto es que los niños son a menudo mucho más sensatos que los adultos y que pronto abandonarán el Centro para asistir a una escuela de Primaria, donde cabe esperar que los responsables tengan un poco más de racionalidad. Así que podemos tener la esperanza de que cuando crezcan no acaben convertidos en unos abrazafarolas abrazaárboles.

Salvo que luego vayan a la Universidad de Lleida, claro…

silahomeopatianofunciona

Si la homeopatía no funciona, ¿por qué no se prohíbe su venta?

Ese es el título de un interesante artículo de Pablo Linde en el suplemento “Buenavida” de El País, y la verdad es que como pregunta tiene su miga. Vamos a intentar desmenuzarla un poquito.

Para empezar, creo que habría que ponerle una coletilla a la pregunta y plantearnos que “si la homeopatía no funciona, ¿por qué no se prohíbe su venta como medicamentos?” Al fin y al cabo, el problema más serio que plantea esta práctica es que algún paciente que necesite un tratamiento real se “medique” con estos placebos confundiéndolos con verdaderos fármacos. Y no es algo que diga yo: este temor está implícito, sin ir más lejos, en aquella famosa declaración de la homeopatía como acto médico por parte de la Organización Médica Colegial (famosa y desafortunada, porque la propia OMC tuvo que aclarar sus intenciones muy pocos días después), y ese mismo temor está detrás del proceso de evaluación de la normativa sobre productos homeopáticos que está llevando a cabo la FDA norteamericana y de las recomendaciones que ha hecho al respecto la Comisión Federal de Comercio, como ya comentamos en su día.

Bueno, poniéndonos en plan cínico podríamos decir que la pregunta, así formulada, tiene una contestación muy fácil: no se prohíbe porque ya está prohibido. O casi.

Me explico (aunque los habituales del blog pueden saltarse tranquilamente esta parte, porque ya la he contado muchas veces): la Ley de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos y Productos Sanitarios dice taxativamente que

Ningún medicamento elaborado industrialmente podrá ser puesto en el mercado sin la previa autorización de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios e inscripción en el Registro de Medicamentos o sin haber obtenido la autorización de conformidad con lo dispuesto en las normas europeas que establecen los procedimientos comunitarios para la autorización y control de los medicamentos de uso humano y veterinario y que regula la Agencia Europea de Medicamentos.

Y resulta que a día de hoy el número total de productos homeopáticos autorizados como medicamento para uso humano es de cinco. Ni uno más ni uno menos.

CIMA Lycopodium marzo 2016

Y ojo, que no hace falta que me crean a mí: vayan al Centro de Información de Medicamentos de la AEMPS y busquen su producto homeopático favorito; aparte de estos cinco (que son los que quedan de la docena que fue autorizada en el curso de lo que el propio Ministerio calificó como experiencia piloto) no encontrarán más. No encontrarán ni siquiera los que siguen a la venta con la excusa de aquella famosa autorización provisional de 1994 que, como ya hemos contado alguna que otra vez, dejó de ser válida 210 días después.

Pero bueno, como decíamos esa sería la respuesta cínica, o si quieren ustedes puramente teórica: en la práctica la AEMPS hace la vista gorda respecto a la comercialización de los productos homeopáticos y los defensores de la homeopatía no se cansan de decir que la legislación española y europea los reconoce como medicamentos.

Así que quizá tendríamos que cambiar la formulación de la pregunta y dejarla así: “si la homeopatía no funciona, ¿por qué la ley los reconoce como medicamentos?

Porque resulta bastante curioso que en un sistema como el europeo, que exige que los fabricantes acrediten la seguridad y eficacia de sus productos para poder conseguir su autorización como medicamentos, se haya establecido la única excepción de los homeopáticos, que pueden ser aprobados también por un procedimiento simplificado en el que lo único que tienen que demostrar es que son eso, homeopáticos.

Bueno, pues la respuesta se encuentra, curiosamente, en el mismo diario en el que aparecía el artículo de Pablo Linde, aunque algunos años atrás. Casi exactamente trece, que es el tiempo que hace desde que El País publicó una entrevista con Fernando García Alonso, entonces director de la Agencia de Medicamentos. Entrevista en la que decía que

La eficacia de los medicamentos la medimos por una herramienta científica que es el ensayo clínico. Eso se lo pedimos a todos los medicamentos, excepto a los medicamentos homeopáticos.

Y, ante el pasmo del entrevistador (Arcadi Espada), más adelante contaba que

Le contaré una anécdota. Cuando estábamos discutiendo en Bruselas la nueva directiva, nosotros mismos nos dábamos cuenta de que estábamos haciendo algo en contra de nuestros principios. Los representantes de los países nórdicos, que son los más puristas, se plantaron y dijeron que ellos no podían aceptar una directiva que aceptaba atribuir la condición de medicamentos a productos cuya eficacia clínica no está demostrada científicamente. Por contra, los países que tienen una industria próspera en este terreno los defendían fervientemente. ¿Cuál es la conclusión? Que privan las razones económicas.

Y parece que Fernando García Alonso subestimaba el poder de esas “razones económicas”, porque a pesar de que seguía diciendo que

Aunque, como todos tenemos nuestra alma, acordamos que estos medicamentos llevarán una leyenda que diga: “La eficacia de este medicamento no se ha demostrado mediante metodos científicos”. Me parece que con la fórmula no se engaña a nadie. Lo que ocurre con los medicamentos no es, al fin y al cabo, más que el reflejo de lo que ocurre en otras parcelas de la realidad.

Lo cierto es que la fórmula que finalmente se aprobó (“medicamento sin indicaciones terapéuticas aprobadas”) ni resulta tan ilustrativa ni, ¡ay!, los fabricantes se molestan en ponerla.

En definitiva, la contestación a la pregunta de Pablo Linde debería ser sencillamente esta: por dinero. Ni más ni menos.

Pero démosle una vuelta de tuerca más. Dado que la mayoría de los productos homeopáticos solo contienen agua y/o azúcar, podríamos sencillamente preguntarnos “si la homeopatía no funciona, por qué la ley los reconoce como medicamentos y no como chuches?” Al fin y al cabo, la fabricación y venta de chuches es un negocio tan legítimo como cualquier otro (de hecho bastante más que ese otro del que estamos hablando, por ejemplo), ¿no?

¿El primer paso hacia una reconversión del negocio, o involuntaria muestra de sinceridad por parte de un laboratorio homeopático?
¿El primer paso hacia una reconversión del negocio, o involuntaria muestra de sinceridad por parte de un laboratorio homeopático? | “Gránulos 100% sacarosa”

Y sí, vale, la respuesta es el dinero (a ver qué fabricante de chuches consigue venderlas a un precio tan astronómico). Pero puede que también influya que frente a la menos de media docena de artículos que nuestra legislación sanitaria dedica a las chuches homeopáticas y que nuestras autoridades no se molestan en hacer cumplir, los fabricantes de caramelos tienen que cumplir con una normativa mucho más exigente (con esto, y esto, y esto, y esto…)

Y claro, para eso se quedan vendiendo sus “medicamentos”, ¿no?

P.S.: Por cierto, el artículo de Pablo Linde contiene un pequeño error: es cierto que he hablado y escrito más de una vez acerca de remedios homeopáticos particularmente estrafalarios, pero no aquí. Pero bueno, a lo mejor es una buena excusa para echarnos unas risas también en este blog, así que de vez en cuando iremos hablando de algunos de esos potingues. Incluyendo, ¿por qué no?, algunos de los de este pequeño pasatiempo.

Bueno, ya han pasado unas cuantas horas desde que la multinacional Boiron dio su rueda de prensa para defender ardorosamente su negocio homeopático, y aunque las crónicas y reseñas de tan fausto evento siguen llegando poco a poco, creo que ya tenemos información suficiente como para ver si acerté en alguna de mis previsiones de ayer. Así que vamos con el chupitómetro:

– Decía yo en primer lugar que Boiron aseguraría que existe una campaña de descrédito de la homeopatía orquestada por la poderosa industria farmacéutica, y he acertado solo a medias. Por lo visto la campaña existe, pero no parece que la señora Lorentz-Poinsot, la encargada de dar el mitin la rueda de prensa haya aludido a la industria farmacéutica. Así que lo dejaremos en medio chupito, ¿les parece?

No han criticado a las empresas farmacéuticas, vaya usted a saber por qué.
No han criticado a las empresas farmacéuticas, vaya usted a saber por qué. | Perfil de Boiron España en Twitter

– Mi siguiente predicción era que dirían que los críticos de la homeopatía estamos apoyados por poderosos grupos de presión… y aquí debo reconocer mi más completo y absoluto fracaso. Sin paliativos. De hecho, para la señora LP (permítanme que la llame así para abreviar) solo hay (cito de aquí)

uno, dos o tres detractores que hablan en estos términos criticando la homeopatía

Quizá si la señora LP hubiese esperado un ratito podría haber dicho “cuatro”, porque Juan José Rodríguez Sendín, presidente de la Organización Médica Colegial, ha dejado hoy bien clara su postura sobre esa pseudociencia. Pero no más. No porque haya muchos más críticos, claro, sino porque probablemente la señora LP desconoce ese dato: dado que la persona responsable del twitter de su empresa se ha dedicado a bloquear sistemáticamente a cualquiera que osase poner en duda su negocio, si alguien de Boiron ha echado un vistazo a las redes sociales se habrá perdido el festival del día (sobre el que hablaremos más tarde) y solo habrá visto los comentarios laudatorios.

Si es que ha habido alguno.

En fin, cero chupitos por aquí.

Boiron recibe las críticas en twitter con este cariñoso mensaje. Hoy casi lo desgastan de tanto usarlo.
Boiron recibe las críticas en twitter con este cariñoso mensaje. Hoy casi lo desgastan de tanto usarlo. | Aviso de bloqueo en twitter por parte de Boiron

– Decía yo también que Boiron presentaría las críticas como una falta de respeto a los millones de usuarios de la homeopatía en España, y aquí si he fallado en algo es en quedarme corto. El abuso del argumento ad populum por parte de la señora LP ha sido constante, y de hecho ha llegado a darle una vuelta de tuerca y convertirlo en uno de los más felices y fecundos hallazgos de los que puede presumir su empresa: nada menos que el argumento ad Nutellam

mucha gente critica la Nutella mientras que a los niños les gusta

Lamentablemente, parece ser que hasta el sensacional hallazgo de la señora LP la Nutella no ha interesado demasiado a los homeópatas, de modo que no puedo ilustrarles aquí con una imagen de un remedio hecho a base de extenderla sobre demasiado pan diluirla hasta su desaparición. Tendrán que conformarse con chocolate normalito…

Ainsworths chocolate

o, si tienen ustedes gustos más refinados, un suculento chocolate negro belga:

Helios Homoeopathy   Chocolate

En cualquier caso, creo que este chupito me lo he ganado con creces.

-Como también me he ganado el correspondiente a mi predicción sobre los miles de médicos que practican esta especialidad. Pero miles, miles:

Según sus estimaciones, aunque no han precisado la fuente de los mismas, más de 400.000 médicos prescriben homeopatía en el mundo, de los que 10.000 estarían en España, apoyados por 15.000 farmacéuticos -de los más de 45.000 que trabajan en nuestro país-.

Lamentablemente, como cuenta Ángela Bernardo, la señora LP se ha acogido a la costumbre de no decir de qué manga de qué datos se han sacado esas cifras, así que no podemos ni acatarlas ni discrepar de ellas. Pero de lo que sí discrepamos es de lo que dijo a continuación:

Estas cifras han llevado a Poinsot a señalar que “la homeopatía no lo ha dicho todo y que se trata de la medicina del futuro”.

porque lo de los dichosos 10.000 médicos (así, a huevo y sin referirse a ninguna fuente) lo llevamos oyendo más de un lustro, y digo yo que para poder presumir de ser la medicina del futuro debería haber algún crecimiento de esa cifra, ¿no?

– La predicción que me resulta más difícil de evaluar es la de que los productos homeopáticos son medicamentos legales. Según los testigos presenciales lo que dijo fue más bien que

desde la compañía están preocupados porque España no haya regulado los productos homeopáticos tras la Directiva 2001/83/CE de 2001, en la que la propia Unión Europea pedía que este tipo de sustancias fueran registradas de manera simplificada si se administraban por vía oral o externa, presentaban “ausencia de indicación terapéutica en la etiqueta o en cualquier información relativa” y que el grado de dilución garantizase su inocuidad (Fuente).

o que

España es uno de los pocos “grandes países europeos” que aún no cuenta con un registro de medicamentos homeopáticos. “No juzgo al Ministerio de Sanidad, que seguramente no lo habrá hecho por una cuestión de plazo, pero es importante de cara a que los medicamentos superen las inspecciones que marca la directiva europea”, ha añadido (Fuente).

Y aunque es cierto que según la nota de prensa de Boiron la señora LP sí que defendió la legalidad de sus productos, honradamente creo que debo quedarme con lo que cuentan quienes lo vieron y oyeron y no con lo que dice una empresa que a lo mejor podría tener cierto interés en intentar salvar algo del naufragio de la rueda de prensa. De modo que, aunque me quede con la satisfacción de que una voz tan homeopáticamente autorizada confirme lo que ya he contado tantas veces (la última aquí), con lo que no me quedo es con este chupito.

¡Cachis! A ver si va a ser verdad lo de que los productos de Boiron no están autorizados...
¡Cachis! A ver si va a ser verdad lo de que los productos de Boiron no están autorizados… | Según la Agencia de Medicamentos y Productos Sanitarios, Boiron tiene un total de cero productos autorizados como medicamentos.

– En cambio, creo que sí me puedo quedar con el chupito correspondiente a mi siguiente predicción: que también diría, respecto a sus productos, que su eficacia ha sido ampliamente contrastada por la ciencia.

Porque sí, lo dijo. Lo que no hizo fue demostrarlo, y de hecho aquí la pobre señora hizo un papelón. Bueno, hizo también un papelón. De hecho, según la crónica de Hipertextual, la señora LP

señaló que existía un estudio farmacoeconómico y seis meta-análisis realizados en Francia, pero ante preguntas de otros periodistas sobre ensayos clínicos aleatorizados y doble ciego, como los que deben superar los medicamentos, la directiva de Boiron ha decidido no responder. Para diferenciarse de los tratamientos médicos estudiados y autorizados, Poinsot ha afirmado que “en homeopatía los medicamentos nacen de la experiencia, de lo que ya se ha observado en la vida real”.

Lo cual, en palabras del responsable de un laboratorio que elaborase fármacos de los de verdad sería un verdadero problemón, pero no para la señora LP, que supo salir airosa del trance. Como cuenta Redacción Médica,

Esa falta de una base que avale la eficacia de los tratamientos ha llegado a ser reconocida por Poinsot, que sin embargo ha optado por quitarle peso al asunto con afirmaciones del tipo “los pacientes no necesitan la evidencia científica de un medicamento, solo que funcione” o “¿de qué sirve la confirmación científica de un beneficio que lleva más de 200 años constatándose en la vida real?”.

Y es que ¿para qué queremos evidencias científicas si podemos presumir de antigüedad? Con doscientos años a sus espaldas la homeopatía es incluso varias décadas más antigua que otros procedimientos terapéuticos de similar eficacia, como las peregrinaciones a Lourdes, y con el desparpajo que tienen los homeópatas a la hora de hinchar las cifras cualquier día nos los encontramos compitiendo con, no sé, San Blas, que lleva diez siglos haciendo milagros con las gargantas pachuchas.

Así que, sin discusión: chupito.

200px-Santalucia
Desde la bandejita de Santa Lucía dieciocho siglos de terapia ocular nos contemplan. ¡Chúpate esa, Hahnemann! | Santa Lucía

– Y, por último, nos queda eso de que si esto sigue así tomaremos medidas. Que vamos a dejar, porque aunque según Redacción Médica

al ser preguntada por esa supuesta ‘mano negra’ se ha limitado a decir que “se enterarán, porque el tiempo pone a cada uno en su lugar”

Probablemente se referiría a que nos enteraríamos cuando nos llegase el bloqueo por twitter. Así que me quedo sin chupito.

De modo que, hechas las cuentas, de siete aciertos posibles me he quedado en tres y medio, que tampoco es como para echar cohetes. Pero me consuelo pensando que en este asunto a alguien le ha ido muchísimo peor. Concretamente a Boiron, que se ha ganado titulares como este

Ridículo de Boiron en su defensa de la homeopatía

este

Boiron reconoce que no sabe cómo funciona la homeopatía titular

o, ya puestos, este otro

Una gran multinacional reconoce que no sabe cómo funcionan los productos homeopáticos que vende

Titulares estos últimos que la señora LP podría haberse ahorrado fácilmente entrando, por ejemplo, en esta página donde explican (en inglés) de una manera sencilla y perfectamente comprensible cómo funciona la homeopatía.

Y titulares que, de todos modos, palidecen al lado de la gran fiesta de twitter, medio en el que un mensajito de Luis Alfonso Gámez

preguntaaBoiron

ha puesto en marcha un torrente de tuits que han catapultado la rueda de prensa hasta las más altas cotas de los “trendig topics” y el prestigio de la multinacional hasta… bueno, juzguen ustedes leyendo cosas como esta

Twitter contra la homeopatía   preguntaaboiron    Qué.es

o esta

-PreguntaaBoiron  los 12 mejores ‘zascas’

Así que ya ven, yo me tendré que conformar con tres chupitos y medio, pero Boiron se va con uno de los más espectaculares tiros en el pie que hemos podido ver en mucho tiempo. Tanto que estoy por compartir mi premio con la señora LP, para intentar consolarla del disgusto y, sobre todo, para agradecerle una de las críticas a la homeopatía más demoledoras que hemos visto en mucho tiempo.

¡Gracias, de verdad!

P.S.: Y en otro orden de cosas, y ya absolutamente en serio, gracias también a Rocío P. Benavente por este magnífico reportaje. A ver si entre todos podemos lograr que el mapa siga encogiendo.

Era de esperar. Con el aluvión de malas noticias que está recibiendo estos días, los directivos de la multinacional Boiron deben estar de los nervios, pero claro, por mucho Sedatif que tomen no van a conseguir calmarlos. Así que en vez de eso han decidido reaccionar y convocar una rueda de prensa para explicar, cito textualmente, que

Una campaña de comunicación sin precedente ataca la homeopatía en España. Revela un desconocimiento profundo de la realidad de la homeopatía en España y en el mundo.

Testimonia una falta de respeto a los millares de médicos y a los millones de españoles que han escogido las medicinas homeopáticas.

Rueda de prensa Boiron

Lamentablemente, a mí me pilla un tanto lejos, así que no voy a poder asistir. Pero en un ejercicio de clarividencia he adivinado cuáles van a ser algunos de los argumentos que la empresa va a esgrimir. Aquí los tienen ustedes, en rigurosa primicia:

Existe una campaña de descrédito de la homeopatía orquestada por la poderosa industria farmacéutica (de la cual, como todos sabemos, Boiron no forma parte)…

Asociados Archivo   FarmaIndustria

Asociados Archivo 2   FarmaIndustria

– apoyados por poderosos grupos de presión (de los cuales, como todos sabemos, Boiron tampoco forma parte)…

Registro de grupos de interés   Búsqueda en el Registro Boiron

– que cuentan con cuantiosos recursos económicos (no como Boiron, que se gasta la pasta en investigación).

BOIRON marketing e investigación

– Se trata de una falta de respeto a los millones de usuarios de la homeopatía en España

Aquí me van a permitir que no ponga ningún gráfico ni nada. Verán, en principio se supone que podríamos usar los datos del Libro Blanco de la Homeopatía, publicación que en este tema debe ser absolutamente imparcial teniendo en cuenta que la encargó una entidad tan poco sospechosa como… bueno, Boiron. Pero como resulta que la metodología empleada para su elaboración es un tanto sospechosa, dejémoslo en que en cuanto a popularidad la homeopatía ocupa un lugar intermedio entre el conocido juego del trile y los servicios de tarot telefónico.

Argumento que, en cualquier caso, es… bueno, mejor vean la explicación aquí.

– y a los miles de médicos que practican esta especialidad (hala, busquen).

Homeopathy is witchcraft  say doctors   Telegraph

– Los productos homeopáticos son medicamentos legales (incluyendo los de Boiron, claro)…

CIMA AEMPS Boiron

– y su eficacia ha sido ampliamente contrastada por la ciencia (pero de verdad, ¿eh?).

Homeopathy effective for 0 out of 68 illnesses  study finds   Health News   Lifestyle   The Independent– Y si esto sigue así tomaremos medidas (otra vez).

En fin, puede que me equivoque: mis poderes adivinatorios han sido potenciados hasta 30CH y ya saben que eso es una garantía de que no van a funcionar, así que si acierto será por pura suerte (o por conocer el percal). Mañana lo sabremos, pero mientras tanto ahí queda eso.