Cartel (un poco alternativo) del Día de la Homeopatía

Si miran ustedes el calendario verán que hoy… bueno, no, no lo verán porque no es una celebración oficial sino alternativa (y puede que holística y cuántica), pero el caso es que hoy se celebra nada más y nada menos que el Día Mundial de la Homeopatía, con ocasión del aniversario del nacimiento de Samuel Hahnemann.

Bien pensado, y teniendo en cuenta la que está cayendo, quizá los homeópatas españoles deberían haber aprovechado que la de hoy no ha sido nunca una celebración muy popular en nuestro país y dejarla correr este año, a ver si mientras tanto escampa. Pero no ha sido así, y de hecho el pasado día 6 tuvo lugar una rueda de prensa teóricamente destinada tanto a anunciar los actos de este día (y de esta semana, porque ya puestos se apuntan a la tradición anglosajona de celebrar toda una “Homeopathy Awareness Week”) como a defender la homeopatía.

Y que, como era de esperar, fue un fiasco. De hecho lo fue incluso desde antes de su celebración: con las invitaciones a la rueda de prensa ya enviadas los organizadores tuvieron que cambiar a toda prisa el lugar del evento, ya que en el que habían previsto en un principio (nada menos que el Colegio de Médicos de Madrid) les dijeron que de eso nada, monada, que se buscaran otro sitio y que, por cierto, y ya puestos, el Colegio está estudiando disolver la sección de médicos homeópatas.

Pero este jarro de agua fría no fue el único, porque pocas horas después de la rueda de prensa llegó un segundo chaparrón: la Universidad de Valencia decidía -por fin- dar carpetazo a su lamentable Máster en Medicina Naturista, Acupuntura y Homeopatía.

Así las cosas, la rueda de prensa no sirvió mas que para poner en evidencia lo que ya sabíamos: que los homeópatas españoles siguen reclamando para su disciplina una legitimidad que no merece, que siguen presumiendo de tener a su favor unas evidencias científicas que resultan estar más diluidas que una dosis de oscillococcinum, y que además se sienten injustamente oprimidos y acosados.

Lo cual nos da pie a iniciar nuestra particular celebración de este día y esta semana. Semana que conmemoraremos recordando algunos de los remedios más estrafalarios que nos ha proporcionado esta pseudoterapia. Así que hoy traemos para todos ustedes: el Muro de Berlín.

Como recordarán, una de las premisas fundamentales de la homeopatía es que lo similar cura lo similar, de modo que una sustancia algo que cause determinados síntomas en una persona sana curaría los mismos o parecidos síntomas en caso de que esa persona enfermara. Y no me negarán que en cuanto a sensaciones de opresión el Muro de Berlín era el no va más, ¿verdad?

muro

De hecho, si nos fijamos en la lista de síntomas que nos explican aquí podemos comprobar que muchos de ellos cuadran asombrosamente con lo que cuentan los pobres homeópatas españoles acerca de la sensación que les provoca lo que está ocurriendo últimamente:

Olvido y separación es el síntoma generalizado en todos los pacientes. Una insoportable opresión desde el exterior que causa una explosión o una implosión en el paciente; gran desesperación.

Y, en efecto, los pobres se sienten olvidados, separados de su antaño envidiable posición en Colegios Oficiales y Universidades. Y, bueno, yo no llegaría a decir que vayan a explotar (o implosionar), pero desde luego sí que se quejan de una insoportable opresión desde el exterior que les lleva poco menos que a la desesperación.

Opresión (política, familiar, de abuso sexual, religiosa, bulling) y percibirse a sí mismos como víctimas, reprimidos en su creatividad.

Vale, de momento no han llegado a acusar a los críticos de la homeopatía de abusos sexuales, pero prácticamente sí de todo lo demás. Y evidentemente se perciben a sí mismos como víctimas.

Agudos: con una abrumadora oposición. Situaciones en hospitales o juzgados.

Ciertamente se han encontrado con una abrumadora oposición. Y aunque de momento no han comentado nada sobre los hospitales, lo cierto es que sí que han hablado de llevar a sus críticos ante los Tribunales, quizá acusándolos de algún delito de ofensa a los sentimientos homeopáticos. Digo yo.

Y podríamos seguir. Frases como esa de que

Todo se derrumbará; sin esperanzas de recuperación.

O esa otra de

Depresión, sensación de negrura, aislamiento total, soledad, desesperación.

También podrían venir bastante a cuento. Pero, en cualquier caso, creo que captarán ustedes la idea genera, ¿verdad?

Y ahora es cuando algún lector esperará que desvelemos que todo se trata de una broma, una parodia de los remedios homeopáticos, ¿verdad?

Pues no: el Muro de Berlín está a su disposición en los más, ejem, prestigiosos proveedores de productos homeopáticos, como Ainsworths o Helios.

berlinwall

Y es que no hace falta que nos inventemos las parodias: la homeopatía lo hace amablemente por nosotros.

P.: ¿Y funciona [la homeopatía]?

R.: Hay terapias sin consenso científico que aplicamos, porque la confianza cura, como digo: el efecto placebo existe. Y mejor tener la homeopatía controlada que asilvestrada.

[Respuesta del Dr. Jaume Padrós, Presidente del Colegio de Médicos de Barcelona, en una entrevista publicada el sábado en La Vanguardia].

En diciembre de 2009 la Organización Médica Colegial aprobó en su Asamblea General declarar la homeopatía como “acto médico”. Se trató de una decisión que a estas alturas sigue causando bastante estupor y confusión, como muestra el hecho de que aun hoy en día Colegios de Médicos como el de Valencia la hayan utilizado para posicionarse a favor (o, al menos, no en contra) de esta práctica, como contaba en su día Valencia Plaza:

El Colegio de Médicos de Valencia apoya

Y eso que la cosa se veía venir desde el principio. Tanto, que apenas una semana después de aprobar su declaración la OMC emitió un nuevo comunicado en el que intentaba aclarar los términos de la declaración, explicando que

toda terapia, convencional o no, alopática, holística u homeopática, es en sí misma un ACTO MÉDICO que precisa de un diagnóstico previo, de una indicación terapéutica y de una aplicación de la misma, y que debe ser realizada, necesaria y obligatoriamente, por una persona cualificada y legalmente autorizada para ello. Es decir, UN MÉDICO.

Y que

El médico homeópata está formado en Medicina Tradicional y en Homeopatía, y sólo su DIAGNÓSTICO y, dentro de éste, un diagnóstico diferencial, va a proporcionar al ciudadano la garantía necesaria de un correcto enfoque terapéutico, evitando, sobre todo, el error por omisión y la demora en el tratamiento preciso que, independientemente de su eficacia, pueda poner en riesgo su vida. Ello, en contraposición a las personas que ejercen este tipo de prácticas sin titulación, sin formación suficiente, sin control y sin ninguna garantía.

En principio todo parece correcto, ¿no? Lo cierto es que toda terapia, sea real o de pacotilla, es legalmente una actividad sanitaria, que el diagnóstico, tratamiento y terapéutica de los pacientes son actividades reservadas legalmente a los médicos, y que, con ruidosas pero afortunadamente escasas excepciones, los médicos son quienes mejor capacitados están para saber cuándo un paciente necesita un tratamiento médico de verdad.

A pesar de lo cual el comunicado es un completo desastre.

Para empezar, esa confusión (que también hemos podido ver aquí) podía haberse evitado fácilmente… no hablando de homeopatía. Al fin y al cabo el comunicado sirve para cualquier práctica con apariencia terapéutica, desde las mejor disfrazadas con bata blanca hasta las del santero más cutre que podamos imaginar.

Vamos a verlo, por ejemplo, con el fecomagnetismo, la falsa terapia cuya apasionante historia pueden ustedes leer de la mano de Fernando Cervera en El arte de vender mierda.

El autor   El arte de vender mierda

Tomemos el segundo comunicado de la OMC, el que pretendía “aclarar” las cosas, cambiemos la palabra “homeopatía” por “fecomagnetismo” y veamos cómo queda la cosa:Leer más

Conocí una vez a un tipo que abrazaba los árboles para recibir su energía positiva, y la verdad es que sus almendros crecían tan fuertes y lozanos como los de las demás fincas de alrededor, así que mal no les hacía. A los árboles, quiero decir. Porque para una persona creer en ese tipo de tonterías místicas no suele ser nada bueno.

Y mucho peor es inculcarles esas creencias desde pequeños, como han hecho los “educadores” de la escuela de educación infantil de Vilarrodís-Oseiro con motivo del Día del Árbol, según cuenta esta noticia de La Voz de Galicia.

Los alumnos se abrazan a los árboles en Arteixo

¿De dónde ha salido semejante chorrada? Pues según los responsables (es un decir) del Centro resulta que

«Moito se ten falado dos beneficios de abrazar árbores, máis agora existen estudos científicos que abalan estas prácticas. No libro de Matthew Silverstone, Blinded by Science, fálase de como o contacto coa natureza, e coas árbores en particular, outorga beneficios sobre a concentración e a creatividade, rexistrándose que os nenos e as nenas funcionan mellor cognitiva e emocionalmente en contornos verdes»

La verdad, tomar como fuente “Blinded by Science” es como ponerse a enseñar astrofísica con los libros de JJ Benítez, pero para quienes tengan el gusto de no conocerlo comentaré que el libro perpetrado por Matthew Silverstone es un ejemplo perfecto de pseudociencia en el sentido de “creencia irracional disfrazada de ciencia”. A lo largo de su libro Silverstone acumula datos, citas y referencias que o proceden de fuentes dudosas (y no dudosas: algunas vienen de reconocidísimos charlatanes) o son burdamente tergiversados para intentar apoyar sus tesis.

Y un buen ejemplo de ello es, precisamente, lo de abrazar árboles: en su libro Silverstone menciona un estudio titulado “Children with attention deficits concentrate better after walk in the park“, que muestra que (como era de esperar) un paseo por un parque es más relajante que un paseo por un entorno urbano, pero el autor, echándole morro, lo convierte en la “prueba científica” de que abrazando árboles podemos beneficiarnos de sus “vibraciones” (o “espíritu”, como lo llama en alguna otra ocasión).

En fin, que uno esperaría que este tipo de cosas las creyese alguien con escasa cultura y poca formación, pero los profesores del centro deberían estar un poco por encima de eso, ¿no?

El único consuelo de todo esto es que los niños son a menudo mucho más sensatos que los adultos y que pronto abandonarán el Centro para asistir a una escuela de Primaria, donde cabe esperar que los responsables tengan un poco más de racionalidad. Así que podemos tener la esperanza de que cuando crezcan no acaben convertidos en unos abrazafarolas abrazaárboles.

Salvo que luego vayan a la Universidad de Lleida, claro…

silahomeopatianofunciona

Si la homeopatía no funciona, ¿por qué no se prohíbe su venta?

Ese es el título de un interesante artículo de Pablo Linde en el suplemento “Buenavida” de El País, y la verdad es que como pregunta tiene su miga. Vamos a intentar desmenuzarla un poquito.

Para empezar, creo que habría que ponerle una coletilla a la pregunta y plantearnos que “si la homeopatía no funciona, ¿por qué no se prohíbe su venta como medicamentos?” Al fin y al cabo, el problema más serio que plantea esta práctica es que algún paciente que necesite un tratamiento real se “medique” con estos placebos confundiéndolos con verdaderos fármacos. Y no es algo que diga yo: este temor está implícito, sin ir más lejos, en aquella famosa declaración de la homeopatía como acto médico por parte de la Organización Médica Colegial (famosa y desafortunada, porque la propia OMC tuvo que aclarar sus intenciones muy pocos días después), y ese mismo temor está detrás del proceso de evaluación de la normativa sobre productos homeopáticos que está llevando a cabo la FDA norteamericana y de las recomendaciones que ha hecho al respecto la Comisión Federal de Comercio, como ya comentamos en su día.

Bueno, poniéndonos en plan cínico podríamos decir que la pregunta, así formulada, tiene una contestación muy fácil: no se prohíbe porque ya está prohibido. O casi.

Me explico (aunque los habituales del blog pueden saltarse tranquilamente esta parte, porque ya la he contado muchas veces): la Ley de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos y Productos Sanitarios dice taxativamente que

Ningún medicamento elaborado industrialmente podrá ser puesto en el mercado sin la previa autorización de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios e inscripción en el Registro de Medicamentos o sin haber obtenido la autorización de conformidad con lo dispuesto en las normas europeas que establecen los procedimientos comunitarios para la autorización y control de los medicamentos de uso humano y veterinario y que regula la Agencia Europea de Medicamentos.

Y resulta que a día de hoy el número total de productos homeopáticos autorizados como medicamento para uso humano es de cinco. Ni uno más ni uno menos.

CIMA Lycopodium marzo 2016

Y ojo, que no hace falta que me crean a mí: vayan al Centro de Información de Medicamentos de la AEMPS y busquen su producto homeopático favorito; aparte de estos cinco (que son los que quedan de la docena que fue autorizada en el curso de lo que el propio Ministerio calificó como experiencia piloto) no encontrarán más. No encontrarán ni siquiera los que siguen a la venta con la excusa de aquella famosa autorización provisional de 1994 que, como ya hemos contado alguna que otra vez, dejó de ser válida 210 días después.

Pero bueno, como decíamos esa sería la respuesta cínica, o si quieren ustedes puramente teórica: en la práctica la AEMPS hace la vista gorda respecto a la comercialización de los productos homeopáticos y los defensores de la homeopatía no se cansan de decir que la legislación española y europea los reconoce como medicamentos.

Así que quizá tendríamos que cambiar la formulación de la pregunta y dejarla así: “si la homeopatía no funciona, ¿por qué la ley los reconoce como medicamentos?

Porque resulta bastante curioso que en un sistema como el europeo, que exige que los fabricantes acrediten la seguridad y eficacia de sus productos para poder conseguir su autorización como medicamentos, se haya establecido la única excepción de los homeopáticos, que pueden ser aprobados también por un procedimiento simplificado en el que lo único que tienen que demostrar es que son eso, homeopáticos.

Bueno, pues la respuesta se encuentra, curiosamente, en el mismo diario en el que aparecía el artículo de Pablo Linde, aunque algunos años atrás. Casi exactamente trece, que es el tiempo que hace desde que El País publicó una entrevista con Fernando García Alonso, entonces director de la Agencia de Medicamentos. Entrevista en la que decía que

La eficacia de los medicamentos la medimos por una herramienta científica que es el ensayo clínico. Eso se lo pedimos a todos los medicamentos, excepto a los medicamentos homeopáticos.

Y, ante el pasmo del entrevistador (Arcadi Espada), más adelante contaba que

Le contaré una anécdota. Cuando estábamos discutiendo en Bruselas la nueva directiva, nosotros mismos nos dábamos cuenta de que estábamos haciendo algo en contra de nuestros principios. Los representantes de los países nórdicos, que son los más puristas, se plantaron y dijeron que ellos no podían aceptar una directiva que aceptaba atribuir la condición de medicamentos a productos cuya eficacia clínica no está demostrada científicamente. Por contra, los países que tienen una industria próspera en este terreno los defendían fervientemente. ¿Cuál es la conclusión? Que privan las razones económicas.

Y parece que Fernando García Alonso subestimaba el poder de esas “razones económicas”, porque a pesar de que seguía diciendo que

Aunque, como todos tenemos nuestra alma, acordamos que estos medicamentos llevarán una leyenda que diga: “La eficacia de este medicamento no se ha demostrado mediante metodos científicos”. Me parece que con la fórmula no se engaña a nadie. Lo que ocurre con los medicamentos no es, al fin y al cabo, más que el reflejo de lo que ocurre en otras parcelas de la realidad.

Lo cierto es que la fórmula que finalmente se aprobó (“medicamento sin indicaciones terapéuticas aprobadas”) ni resulta tan ilustrativa ni, ¡ay!, los fabricantes se molestan en ponerla.

En definitiva, la contestación a la pregunta de Pablo Linde debería ser sencillamente esta: por dinero. Ni más ni menos.

Pero démosle una vuelta de tuerca más. Dado que la mayoría de los productos homeopáticos solo contienen agua y/o azúcar, podríamos sencillamente preguntarnos “si la homeopatía no funciona, por qué la ley los reconoce como medicamentos y no como chuches?” Al fin y al cabo, la fabricación y venta de chuches es un negocio tan legítimo como cualquier otro (de hecho bastante más que ese otro del que estamos hablando, por ejemplo), ¿no?

¿El primer paso hacia una reconversión del negocio, o involuntaria muestra de sinceridad por parte de un laboratorio homeopático?
¿El primer paso hacia una reconversión del negocio, o involuntaria muestra de sinceridad por parte de un laboratorio homeopático? | “Gránulos 100% sacarosa”

Y sí, vale, la respuesta es el dinero (a ver qué fabricante de chuches consigue venderlas a un precio tan astronómico). Pero puede que también influya que frente a la menos de media docena de artículos que nuestra legislación sanitaria dedica a las chuches homeopáticas y que nuestras autoridades no se molestan en hacer cumplir, los fabricantes de caramelos tienen que cumplir con una normativa mucho más exigente (con esto, y esto, y esto, y esto…)

Y claro, para eso se quedan vendiendo sus “medicamentos”, ¿no?

P.S.: Por cierto, el artículo de Pablo Linde contiene un pequeño error: es cierto que he hablado y escrito más de una vez acerca de remedios homeopáticos particularmente estrafalarios, pero no aquí. Pero bueno, a lo mejor es una buena excusa para echarnos unas risas también en este blog, así que de vez en cuando iremos hablando de algunos de esos potingues. Incluyendo, ¿por qué no?, algunos de los de este pequeño pasatiempo.

Bueno, ya han pasado unas cuantas horas desde que la multinacional Boiron dio su rueda de prensa para defender ardorosamente su negocio homeopático, y aunque las crónicas y reseñas de tan fausto evento siguen llegando poco a poco, creo que ya tenemos información suficiente como para ver si acerté en alguna de mis previsiones de ayer. Así que vamos con el chupitómetro:

– Decía yo en primer lugar que Boiron aseguraría que existe una campaña de descrédito de la homeopatía orquestada por la poderosa industria farmacéutica, y he acertado solo a medias. Por lo visto la campaña existe, pero no parece que la señora Lorentz-Poinsot, la encargada de dar el mitin la rueda de prensa haya aludido a la industria farmacéutica. Así que lo dejaremos en medio chupito, ¿les parece?

No han criticado a las empresas farmacéuticas, vaya usted a saber por qué.
No han criticado a las empresas farmacéuticas, vaya usted a saber por qué. | Perfil de Boiron España en Twitter

– Mi siguiente predicción era que dirían que los críticos de la homeopatía estamos apoyados por poderosos grupos de presión… y aquí debo reconocer mi más completo y absoluto fracaso. Sin paliativos. De hecho, para la señora LP (permítanme que la llame así para abreviar) solo hay (cito de aquí)

uno, dos o tres detractores que hablan en estos términos criticando la homeopatía

Quizá si la señora LP hubiese esperado un ratito podría haber dicho “cuatro”, porque Juan José Rodríguez Sendín, presidente de la Organización Médica Colegial, ha dejado hoy bien clara su postura sobre esa pseudociencia. Pero no más. No porque haya muchos más críticos, claro, sino porque probablemente la señora LP desconoce ese dato: dado que la persona responsable del twitter de su empresa se ha dedicado a bloquear sistemáticamente a cualquiera que osase poner en duda su negocio, si alguien de Boiron ha echado un vistazo a las redes sociales se habrá perdido el festival del día (sobre el que hablaremos más tarde) y solo habrá visto los comentarios laudatorios.

Si es que ha habido alguno.

En fin, cero chupitos por aquí.

Boiron recibe las críticas en twitter con este cariñoso mensaje. Hoy casi lo desgastan de tanto usarlo.
Boiron recibe las críticas en twitter con este cariñoso mensaje. Hoy casi lo desgastan de tanto usarlo. | Aviso de bloqueo en twitter por parte de Boiron

– Decía yo también que Boiron presentaría las críticas como una falta de respeto a los millones de usuarios de la homeopatía en España, y aquí si he fallado en algo es en quedarme corto. El abuso del argumento ad populum por parte de la señora LP ha sido constante, y de hecho ha llegado a darle una vuelta de tuerca y convertirlo en uno de los más felices y fecundos hallazgos de los que puede presumir su empresa: nada menos que el argumento ad Nutellam

mucha gente critica la Nutella mientras que a los niños les gusta

Lamentablemente, parece ser que hasta el sensacional hallazgo de la señora LP la Nutella no ha interesado demasiado a los homeópatas, de modo que no puedo ilustrarles aquí con una imagen de un remedio hecho a base de extenderla sobre demasiado pan diluirla hasta su desaparición. Tendrán que conformarse con chocolate normalito…

Ainsworths chocolate

o, si tienen ustedes gustos más refinados, un suculento chocolate negro belga:

Helios Homoeopathy   Chocolate

En cualquier caso, creo que este chupito me lo he ganado con creces.

-Como también me he ganado el correspondiente a mi predicción sobre los miles de médicos que practican esta especialidad. Pero miles, miles:

Según sus estimaciones, aunque no han precisado la fuente de los mismas, más de 400.000 médicos prescriben homeopatía en el mundo, de los que 10.000 estarían en España, apoyados por 15.000 farmacéuticos -de los más de 45.000 que trabajan en nuestro país-.

Lamentablemente, como cuenta Ángela Bernardo, la señora LP se ha acogido a la costumbre de no decir de qué manga de qué datos se han sacado esas cifras, así que no podemos ni acatarlas ni discrepar de ellas. Pero de lo que sí discrepamos es de lo que dijo a continuación:

Estas cifras han llevado a Poinsot a señalar que “la homeopatía no lo ha dicho todo y que se trata de la medicina del futuro”.

porque lo de los dichosos 10.000 médicos (así, a huevo y sin referirse a ninguna fuente) lo llevamos oyendo más de un lustro, y digo yo que para poder presumir de ser la medicina del futuro debería haber algún crecimiento de esa cifra, ¿no?

– La predicción que me resulta más difícil de evaluar es la de que los productos homeopáticos son medicamentos legales. Según los testigos presenciales lo que dijo fue más bien que

desde la compañía están preocupados porque España no haya regulado los productos homeopáticos tras la Directiva 2001/83/CE de 2001, en la que la propia Unión Europea pedía que este tipo de sustancias fueran registradas de manera simplificada si se administraban por vía oral o externa, presentaban “ausencia de indicación terapéutica en la etiqueta o en cualquier información relativa” y que el grado de dilución garantizase su inocuidad (Fuente).

o que

España es uno de los pocos “grandes países europeos” que aún no cuenta con un registro de medicamentos homeopáticos. “No juzgo al Ministerio de Sanidad, que seguramente no lo habrá hecho por una cuestión de plazo, pero es importante de cara a que los medicamentos superen las inspecciones que marca la directiva europea”, ha añadido (Fuente).

Y aunque es cierto que según la nota de prensa de Boiron la señora LP sí que defendió la legalidad de sus productos, honradamente creo que debo quedarme con lo que cuentan quienes lo vieron y oyeron y no con lo que dice una empresa que a lo mejor podría tener cierto interés en intentar salvar algo del naufragio de la rueda de prensa. De modo que, aunque me quede con la satisfacción de que una voz tan homeopáticamente autorizada confirme lo que ya he contado tantas veces (la última aquí), con lo que no me quedo es con este chupito.

¡Cachis! A ver si va a ser verdad lo de que los productos de Boiron no están autorizados...
¡Cachis! A ver si va a ser verdad lo de que los productos de Boiron no están autorizados… | Según la Agencia de Medicamentos y Productos Sanitarios, Boiron tiene un total de cero productos autorizados como medicamentos.

– En cambio, creo que sí me puedo quedar con el chupito correspondiente a mi siguiente predicción: que también diría, respecto a sus productos, que su eficacia ha sido ampliamente contrastada por la ciencia.

Porque sí, lo dijo. Lo que no hizo fue demostrarlo, y de hecho aquí la pobre señora hizo un papelón. Bueno, hizo también un papelón. De hecho, según la crónica de Hipertextual, la señora LP

señaló que existía un estudio farmacoeconómico y seis meta-análisis realizados en Francia, pero ante preguntas de otros periodistas sobre ensayos clínicos aleatorizados y doble ciego, como los que deben superar los medicamentos, la directiva de Boiron ha decidido no responder. Para diferenciarse de los tratamientos médicos estudiados y autorizados, Poinsot ha afirmado que “en homeopatía los medicamentos nacen de la experiencia, de lo que ya se ha observado en la vida real”.

Lo cual, en palabras del responsable de un laboratorio que elaborase fármacos de los de verdad sería un verdadero problemón, pero no para la señora LP, que supo salir airosa del trance. Como cuenta Redacción Médica,

Esa falta de una base que avale la eficacia de los tratamientos ha llegado a ser reconocida por Poinsot, que sin embargo ha optado por quitarle peso al asunto con afirmaciones del tipo “los pacientes no necesitan la evidencia científica de un medicamento, solo que funcione” o “¿de qué sirve la confirmación científica de un beneficio que lleva más de 200 años constatándose en la vida real?”.

Y es que ¿para qué queremos evidencias científicas si podemos presumir de antigüedad? Con doscientos años a sus espaldas la homeopatía es incluso varias décadas más antigua que otros procedimientos terapéuticos de similar eficacia, como las peregrinaciones a Lourdes, y con el desparpajo que tienen los homeópatas a la hora de hinchar las cifras cualquier día nos los encontramos compitiendo con, no sé, San Blas, que lleva diez siglos haciendo milagros con las gargantas pachuchas.

Así que, sin discusión: chupito.

200px-Santalucia
Desde la bandejita de Santa Lucía dieciocho siglos de terapia ocular nos contemplan. ¡Chúpate esa, Hahnemann! | Santa Lucía

– Y, por último, nos queda eso de que si esto sigue así tomaremos medidas. Que vamos a dejar, porque aunque según Redacción Médica

al ser preguntada por esa supuesta ‘mano negra’ se ha limitado a decir que “se enterarán, porque el tiempo pone a cada uno en su lugar”

Probablemente se referiría a que nos enteraríamos cuando nos llegase el bloqueo por twitter. Así que me quedo sin chupito.

De modo que, hechas las cuentas, de siete aciertos posibles me he quedado en tres y medio, que tampoco es como para echar cohetes. Pero me consuelo pensando que en este asunto a alguien le ha ido muchísimo peor. Concretamente a Boiron, que se ha ganado titulares como este

Ridículo de Boiron en su defensa de la homeopatía

este

Boiron reconoce que no sabe cómo funciona la homeopatía titular

o, ya puestos, este otro

Una gran multinacional reconoce que no sabe cómo funcionan los productos homeopáticos que vende

Titulares estos últimos que la señora LP podría haberse ahorrado fácilmente entrando, por ejemplo, en esta página donde explican (en inglés) de una manera sencilla y perfectamente comprensible cómo funciona la homeopatía.

Y titulares que, de todos modos, palidecen al lado de la gran fiesta de twitter, medio en el que un mensajito de Luis Alfonso Gámez

preguntaaBoiron

ha puesto en marcha un torrente de tuits que han catapultado la rueda de prensa hasta las más altas cotas de los “trendig topics” y el prestigio de la multinacional hasta… bueno, juzguen ustedes leyendo cosas como esta

Twitter contra la homeopatía   preguntaaboiron    Qué.es

o esta

-PreguntaaBoiron  los 12 mejores ‘zascas’

Así que ya ven, yo me tendré que conformar con tres chupitos y medio, pero Boiron se va con uno de los más espectaculares tiros en el pie que hemos podido ver en mucho tiempo. Tanto que estoy por compartir mi premio con la señora LP, para intentar consolarla del disgusto y, sobre todo, para agradecerle una de las críticas a la homeopatía más demoledoras que hemos visto en mucho tiempo.

¡Gracias, de verdad!

P.S.: Y en otro orden de cosas, y ya absolutamente en serio, gracias también a Rocío P. Benavente por este magnífico reportaje. A ver si entre todos podemos lograr que el mapa siga encogiendo.

Era de esperar. Con el aluvión de malas noticias que está recibiendo estos días, los directivos de la multinacional Boiron deben estar de los nervios, pero claro, por mucho Sedatif que tomen no van a conseguir calmarlos. Así que en vez de eso han decidido reaccionar y convocar una rueda de prensa para explicar, cito textualmente, que

Una campaña de comunicación sin precedente ataca la homeopatía en España. Revela un desconocimiento profundo de la realidad de la homeopatía en España y en el mundo.

Testimonia una falta de respeto a los millares de médicos y a los millones de españoles que han escogido las medicinas homeopáticas.

Rueda de prensa Boiron

Lamentablemente, a mí me pilla un tanto lejos, así que no voy a poder asistir. Pero en un ejercicio de clarividencia he adivinado cuáles van a ser algunos de los argumentos que la empresa va a esgrimir. Aquí los tienen ustedes, en rigurosa primicia:

Existe una campaña de descrédito de la homeopatía orquestada por la poderosa industria farmacéutica (de la cual, como todos sabemos, Boiron no forma parte)…

Asociados Archivo   FarmaIndustria

Asociados Archivo 2   FarmaIndustria

– apoyados por poderosos grupos de presión (de los cuales, como todos sabemos, Boiron tampoco forma parte)…

Registro de grupos de interés   Búsqueda en el Registro Boiron

– que cuentan con cuantiosos recursos económicos (no como Boiron, que se gasta la pasta en investigación).

BOIRON marketing e investigación

– Se trata de una falta de respeto a los millones de usuarios de la homeopatía en España

Aquí me van a permitir que no ponga ningún gráfico ni nada. Verán, en principio se supone que podríamos usar los datos del Libro Blanco de la Homeopatía, publicación que en este tema debe ser absolutamente imparcial teniendo en cuenta que la encargó una entidad tan poco sospechosa como… bueno, Boiron. Pero como resulta que la metodología empleada para su elaboración es un tanto sospechosa, dejémoslo en que en cuanto a popularidad la homeopatía ocupa un lugar intermedio entre el conocido juego del trile y los servicios de tarot telefónico.

Argumento que, en cualquier caso, es… bueno, mejor vean la explicación aquí.

– y a los miles de médicos que practican esta especialidad (hala, busquen).

Homeopathy is witchcraft  say doctors   Telegraph

– Los productos homeopáticos son medicamentos legales (incluyendo los de Boiron, claro)…

CIMA AEMPS Boiron

– y su eficacia ha sido ampliamente contrastada por la ciencia (pero de verdad, ¿eh?).

Homeopathy effective for 0 out of 68 illnesses  study finds   Health News   Lifestyle   The Independent– Y si esto sigue así tomaremos medidas (otra vez).

En fin, puede que me equivoque: mis poderes adivinatorios han sido potenciados hasta 30CH y ya saben que eso es una garantía de que no van a funcionar, así que si acierto será por pura suerte (o por conocer el percal). Mañana lo sabremos, pero mientras tanto ahí queda eso.

Supongo que a estas alturas ya conocerán todos ustedes la noticia, pero por si acaso aquí la tienen, por ejemplo en la primicia que contaba Manuel Ansede en El País:

LaUBfulminamaster

O en el breve pero agudo comentario de Ángela Bernardo en Hipertextual:

Homeopatía  la Universidad de Barcelona elimina el máster

Sin duda es una gran, gran, noticia, y todos tenemos que felicitarnos por ella, empezando por la propia Universidad de Barcelona y siguiendo por Adrián Gómez, quien, como ya contamos aquí en su día, inició una campaña de recogida de firmas para pedir la supresión del curso.

Pero el hecho de que haya suprimido uno de los cursos homeopáticos con más solera en nuestra oferta universitaria (y en nuestra lista: ya hablamos sobre él los inicios del blog, allá por 2010, y de nuevo en 2011) no quiere decir, como ya he leído en algún comentario, que la Universidad de Barcelona ya no enseñe homeopatía. Porque lo del agua mágica es también una de las “disciplinas” que la UB imparte, junto con la Universidad Autónoma de Barcelona y con la bendición de los Colegios oficiales de Médicos y Enfermería, en el seno de su doble Máster en medicina naturista y enfermería naturista. Máster doble, pero despropósito elevado a la enésima potencia, como podrán comprobar echando un vistazo al programa.

Como dato esperanzador hay que decir que (de momento) no se está ofreciendo una próxima edición del Máster, así que quizá su supresión sea otra de las buenas noticias que estamos teniendo estos días (y que seguiremos teniendo, ya lo verán). Pero, por ahora, y hasta que finalice esta edición del aquelarre, digo Máster, mucho me temo que la Universidad de Barcelona aún enseña homeopatía…

Aunque existen evidencias a favor del uso del “mindfulness” en el tratamiento de determinadas patologías, en realidad su efectividad no parece superior a la del ejercicio moderado, el cambio de hábitos o la mejora en la alimentación, lo cual difícilmente justifica que se venda como “terapia” (y para prácticamente todo). Y mucho menos que Universidades como la de Zaragoza ofrezcan nada menos que un diploma de especialización y un máster sobre la materia.

Experto mindfulness Zaragoza

Master mindfulness Zaragoza

Pero el aspecto más preocupante del “mindfulness” es su posible uso como banderín de enganche de movimientos religiosos y sectarios, dadas sus evidentes vinculaciones con el budismo. El problema es tan serio que incluso hay quien se dedica a proporcionar enlaces sobre “mindfulness” sin contenido religioso o vende sus servicios como “sin religión”.

Y luego está, de nuevo, la Universidad de Zaragoza, que por lo visto ha elegido el camino opuesto: en vez de ofrecer una versión laica del “mindfulness“, por lo visto prefiere sustituir el budismo por el cristianismo. O eso cabe deducir de la peregrina idea de montar unas Jornadas sobre tradición cristiana y mindfulness.

jornadastradicioncristianamindfulness

El programa de las Jornadas cuenta con ponencias y talleres tan, ejem, “respetuosos” con la aconfesionalidad que cabría esperar de una Universidad Pública como estos:

  • Verdad, Compasión y Contemplación. La espiritualidad de los dominicos en el quehacer cotidiano.
  • Evangelio y mindfulness en clave de interioridad.
  • Santa Teresa de Jesús: precursora del mindfulness.
  • Cambios cerebrales producidos por la oración en monjas cristianas.
  • Presentación de aplicaciones en Pastoral (Educativa y Parroquial) y en el ámbito social de “mindfulness y cristianismo”.
  • Prácticas de “mindfulness y tradición cristiana” para aplicar en la pastoral educativa y parroquial.

Que además pueden ser complementadas con los libros que se pondrán a la venta en el puesto instalado en el hall del teatro.

Como decíamos al principio, con los datos en la mano parece difícil justificar que la Universidad de Zaragoza ofrezca cursos sobre el “mindfulness” como terapia. Pero que encima albergue unas jornadas dedicadas a su uso como herramienta de proselitismo religioso es sencillamente impresentable.

Aunque Australia y Navarra estén separadas por unos 15.000 km de distancia (algo menos si tomamos un atajo), no están en las antípodas, pero por lo visto sus Colegios de Farmacéuticos sí. Y, al igual que pasa con el horario, los farmacéuticos australianos llevan mucha delantera a los de aquí.

Verán, hace un par de semanas se celebró en el Ateneo Navarro el curso Frente a las pseudociencias, como ya les anticipé en su día, y la primera charla corrió a cargo nada menos que de Helena Matute, una de las mejores investigadoras del mundo en psicología experimental. Pueden acceder a todas las charlas del curso a través de la web de su director, Luis Tarrafeta, pero en concreto la de Helena, titulada ¿Por qué resultan tan atractivas las pseudociencias?, es esta de aquí:

Naturalmente, con esa temática era inevitable que saliera a la palestra la pseudociencia de moda, la homeopatía, que a pesar de lo absurdo de sus postulados (o quizá gracias a haber sabido ocultar esos postulados tras una apariencia “natural” y hasta “científica”) ha conseguido hacerse un hueco en nuestra legislación, nuestras universidades y, ¡ay!, nuestras farmacias.

Y por lo visto ese fue el callo más doloroso que pisó Helena, porque un par de días después las presidentas del Colegio de Farmacéuticos de Navarra y de la Empresarial Farmacéutica Navarra publicaron en Diario de Navarra sendos artículos (pdf por cortesía del propio Colegio) titulados El farmacéutico no te engaña y Los farmacéuticos realizan atención farmacéutica, en los que se lanzaban a la difícil tarea de desmentir a Helena Matute y justificar la venta de homeopatía por parte de sus colegas.

Sin lograrlo.

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Helena Matute, que a su currículo académico e investigador añade el hecho de ser una gran persona, prefirió no entrar en un debate que las farmacéuticas habían convertido en personal, con sus acusaciones de haber faltado al respeto y difamado a su profesión. Pero no faltó quien recogiera el guante: tres días después el mismo Diario de Navarra publicaba una columna titulada No se fíe de mí en la que Fernando Hernández diseccionaba minuciosamente la homeopatía, con párrafos tan contundentes como este:

Mientras el resto de las pseudociencias están arrumbadas en ferias esotéricas y en los anuncios que se pegan en las farolas, la homeopatía, sin haber demostrado su eficacia ni los principios que rigen su funcionamiento, se ve bendecida por su mención en leyes y reales decretos, y ocupa en las farmacias un lugar junto a fármacos cuya aprobación ha necesitado de un proceso largo y costoso. Es como si, además de dar explicaciones sobre la formación de las estrellas, Javier Armentia se dedicara a preparar cartas astrales en el Planetario.

Pero no se fíe de mí. Saque sus propias conclusiones.

No se fíe de mí

Y Javier Armentia, evidentemente, no se quedó en el Planetario. De hecho no se quedó en ningún sitio: el pobre tuvo unos días ajetreados incluyendo su participación en el curso junto a Joaquín Sevilla (con otra charla imprescindible) y su partida a Bilbao para participar en Naukas 2015. Pero sí que tuvo tiempo de escribir su entrega semanal para Noticias de Navarra, titulada esta vez Pseudociencia en la salud, en la que recordaba al hilo del curso que

Algunos de los asistentes, muchos, sentían desamparo. ¿Cómo saber dónde está lo fiable y confiable? La respuesta invitaba a informarse, a ser críticos; pero bien sabemos que es una batalla perdida. Menos cuando la única reacción que vimos es cómo asociaciones farmacéuticas navarras se quejaban con el argumento de “porque yo lo valgo”. Pobre para ser cooperadores necesarios de un negocio basado en la pseudociencia aunque también sean los lugares donde tenemos los medicamentos que sí nos curan.

La columna de Javier no era, por supuesto, una carta astral, pero casi dan ganas de consultar la de aquel día 10 de septiembre para ver si los astros habían preparado alguna especie de broma a costa de las defensoras de la venta homeopática en farmacias. Y no porque se diera la casualidad de que justo en la página opuesta del periódico estuviésemos Pablo Linde y yo con cara de guasa…

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…sino porque también se produjo otra casualidad que puede que no fuera cósmica, pero sí al menos planetaria. Y es que en Australia, ese mismo día (y unas horas antes, ya saben) apareció la noticia de que la Pharmaceutical Society of Australia acababa de publicar un documento de toma de posición en cuanto al papel de los farmacéuticos respecto a las terapias complementarias (pdf), en el que indica que (la traducción es mía):

La PSA se adhiere al informe del NHMRC de marzo de 2015 que concluyó que la homeopatía no es efectiva para ninguna patología y que no debe utilizarse para tratar patologías crónicas, graves o que puedan agravarse. El NHMRC también menciona que los consumidores pueden poner en peligro su salud si rechazan o retrasan tratamientos para los cuales hay buenas evidencias sobre su seguridad y eficacia.

La PSA no apoya la venta de productos homeopáticos en las farmacias.

Los farmacéuticos deben usar su criterio profesional para impedir el suministro de productos sin evidencias fiables de su eficacia o con evidencias de su falta de efectividad.

La PSA hace notar que otras organizaciones sanitarias han adoptado posturas similares respecto a la homeopatía.

Posición que es también la que deberían haber mantenido en el periódico y en su práctica las farmacéuticas navarras. Escudarse en la situación legal de los productos homeopáticos (que ni siquiera es la que ustedes dicen, señoras Galipienzo y Jiménez: lean o, si les da pereza, busquen alguno de esos productos homeopáticos que venden ustedes en la base de datos de medicamentos de la AEMSP) no les exime de su responsabilidad como profesionales sanitarios expertos en medicamentos, y ese sobrado criterio para aconsejar a sus pacientes del que presumen debería llevarles a no vender, y mucho menos recomendar, productos ineficaces. Y si de verdad les escandaliza que se hable en el mismo foro y contexto del colectivo médico-farmacéutico, la astrología y la lectura de las cartas del tarot, intenten evitar que haya motivos para ello.

Y sí, con sus artículos ya hemos visto que ante esta situación su reacción es criticar a quien tiene el atrevimiento de decir que el emperador está desnudo, y en el caso de algún otro Colegio hasta se ha llegado a intentar castigar a un farmacéutico por mantener una postura íntegra con respecto a la homeopatía. Pero bueno, ya que no hacen caso de la evidencia científica, al menos tomen ejemplo de sus colegas. Que están bastante más adelantados que ustedes, y no solo por el horario.

El Centro Cívico Fuensanta de Córdoba acoge el miércoles 23 de septiembre de 2015 un taller abierto al público titulado “La terapia floral como ayuda en los programa biológicos”.

La “terapia” de las flores de Bach es una creencia mística sobre que las flores comunes tienen poderes curativos para cualquier dolencia. Se preparan pócimas de agua con pétalos de flores y brandy, que no tienen reconocimiento médico ni autorización legal de venta con prescripción alguna (1). El mero hecho de una charla pública en un centro municipal afirmando que estos elixires de tradición mágico-medieval tienen beneficios para la salud es alarmante, pero la actividad va más allá como expresa su cartel:

flores de bach La Fuensanta
Cartel anunciando la actividad, con el logotipo del Ayuntamiento de Córdoba | Cartel publicitario de la actividad, mostrando el logotipo del Ayuntamiento

El taller está organizado por la “Escuela Social para la Auto-gestión de Nuestra Salud”, que se autodenomina “plataforma solidaria para la Libre Información Ciudadana, promovida y coordinada por Terapeutas Solidarios”. Este grupo, como demuestra una visita a su página web, es una plataforma para promover la “Nueva Medicina Germánica” del exdoctor Hamer.

La Nueva Medicina Germánica (Germánica Heilkunde®), o método Hamer, es una pseudoterapia alternativa sustentada en la creencia de la negación de las enfermedades calificándolas como “procesos biológicos inteligentes”, principalmente el cáncer. Se basa únicamente en los testimonios de su inventor (Ryke G. Hamer) y sus cinco leyes: ley férrea del cáncer (las enfermedades y en particular el cáncer se originan a partir de un shock psicológico vivido en soledad), ley de las dos fases (para todo malestar hay dos fases de sanación), ley ontogénica del tumor (el cáncer está dirigido desde el cerebro), ley de los microbios (se niega que los virus y bacteria sean causantes de enfermedades), y ley de la quintaesencia (toda enfermedad es parte de un “Programa Biológico Especial” creado para resolver un conflicto).

Estas afirmaciones, basadas en ideología o creencias místicas y sin evidencias científicas o médicas, tienen consecuencias graves. Así por ejemplo la Escuela Social para la Auto-gestión de Nuestra Salud y Terapeutas Solidarios califican a aenfermedad del SIDA como fraude, niegan la utilidad de las vacunas, promueven la curación por la mente y el abandono de terapias médicas, y apoyan todo tipo de pseudomedicinas: homeopatía, flores de Bach, diagnóstico por el iris, kinesiología, etc. (De nuevo puede comprobarse en su página web).

Estas entidades rinden homenaje (véanse también en sus webs) a Ryke Geerd Hamer (“doctor Hamer”), fundador de la Nueva Medicina Germánica. Este exdoctor alemán tiene su licencia médica retirada desde 1986, aunque ha seguido ejerciendo como médico, por lo que ha estado encarcelado en Alemania y Francia, además de tener causas pendientes por fraude, delitos contra la salud pública y en relación a varias muertes por falta de atención médica en diversos países europeos, incluida España desde 1995 (Tras su salida de prisión en Francia en 2006, el exdoctor estuvo también residiendo un tiempo en territorio español hasta 2007). Además, el exdoctor Hamer sostiene que la Medicina clínica científica es una conspiración de los judíos [sic] contra el resto de la humanidad. Actualmente se encuentra en paradero desconocido huido de la justicia. La Nueva Medicina Germánica se centra especialmente en el cáncer, por lo que diversas asociaciones oncológicas de médicos y pacientes europeas han expresado públicamente su preocupación (2) por la perjudicial expansión de las creencias sin base real de la Nueva Medicina Germánica.

La Nueva Medicina Germánica pretende mostrarse ante la sociedad como una terapia alternativa aparentemente médica, con el peligro de adoctrinamiento de personas enfermas y de abandono de tratamientos eficaces que esto conlleva. Su forma de actuación y de captación de clientes se aproxima al de una secta, o secta terapéutica (3), y en los últimos meses se está mostrando especialmente activa en Córdoba con diversas actividades públicas. Para sus intereses es importante dotarse de respetabilidad social, ya sea dando charlas en una universidad o poniendo el logotipo de un ayuntamiento en sus carteles.

La realización de un taller público en un centro municipal que afecte a temas de salud no puede desarrollarse sin control médico. La dirección del Centro Cívico Fuensanta achaca esto a una falla en el reglamento municipal que regula las actividades públicas en centros municipales. Sea como sea, se ha aprobado una actividad sin conocer sus intenciones y sin la documentación necesaria sobre el tema, algo preocupante si afecta a la salud de las personas. La responsabilidad municipal con sus ciudadanos ha fallado en esta ocasión sin que tampoco por el momento se la haya puesto remedio.

Estamos ante un taller público en un centro municipal, que pretende ser el primero de una serie, donde se atribuyen “virtudes sanadoras” [sic] a simple brandy con agua de flores, donde las enfermedades se califican como “procesos biológicos inteligentes”, y donde se niegan los avances de la Medicina.

El logotipo municipal en la cartelería de una actividad de esta índole está en las antípodas de la obligación con la información, la cultura y con la sanidad pública que debería guardar el Ayuntamiento de Córdoba.

Algunas referencias: (1) Informe sobre terapias alternativas del Ministerio de Sanidad, Gobierno de España (2011) PDF (2) Informe Swiss Society for Oncology SGO, Swiss Society for Medical Oncology SGMO, Swiss Institute for Applied Cancer Research SIAK PDF (3) MIVILUDES (Guía interministerial de derivas Sectarias, Gobierno de Francia) PDF

El texto anterior ha sido elaborado por el grupo La Ciencia de las Pseudociencias, encabezado por el profesor de la Universidad de Córdoba Jesús Torres, y por supuesto desde aquí me adhiero íntegramente a él. La “Nueva Medicina Germánica” es una práctica peligrosísima que poco a poco se está volviendo a abrir paso en nuestro país, después de que varios fallecimientos frustraran su primera penetración en España. Ojalá las instituciones reaccionen a tiempo y dejen de apoyar actos como este.