Punsetadas en la Universidad Politécnica de Valencia

Todos los domingos, a eso de las doce del mediodía, @Daurmith divierte a la audiencia de Twitter con sus #punsetadas, unos divertidísimos comentarios de lo último publicado por ese señor con (injusta) fama de divulgador científico llamado Eduard Punset.

Pero ni siquiera @Daurmith, aunque lo merezca, tiene el don de la ubicuidad, así que no pudo estar el otro día en el Paraninfo de la Universidad Politécnica de Valencia para asistir a la charla que impartió allí el mismísimo Punset, bajo los auspicios de la cátedra «Crop Science» patrocinada por la multinacional Bayer.

Punset aboga en la UPV por una agricultura más ecológica   Levante EMV

 

Según la prensa, Punset centró su charla en los retos de la agricultura de cara al futuro. Lo cual estaría muy bien si no fuera porque, según cuentan, él mismo contó que

Lo que se de agricultura es por mi hija que esta sentada aqui delante que es consejera de un pueblo que no recuerdo como se llama

Supongo que la pérdida de memoria del señor Punset no se referirá al nombre de su hija (se llama Carolina) sino al del pueblo del que es concejal (Altea), pero en cualquier caso no parece que sea una referencia demasiado impresionante. Aparte de declarar a la población «libre de transgénicos», el bagaje de la menor de las hijas de D. Eduard durante su paso por la concejalía de medio ambiente no es como para echar cohetes, y ni siquiera aquella pomposa declaración fue llevada hasta sus últimas consecuencias: como cualquiera puede comprobar, en Altea siguen aceptando billetes de euro (elaborados en parte con algodón transgénico), afortunadamente sus diabéticos siguen disponiendo de insulina (fabricada por bacterias genéticamente modificadas) y, en fin, la única consecuencia práctica de aquello fue que en Altea no se cultiva ninguna planta genéticamente modificada… que es lo que ocurría antes de que aprobaran la solemne declaración. 

En cualquier caso, el señor Punset demostró ser un alumno aplicado, porque (citando de nuevo la información periodística) afirmó que

el reto de la agricultura «sigue siendo el mismo que hace 50 años, lo que pasa es que se ha agravado pues en lugar de dar de comer a 7.000 millones de personas, en 2050 habrá que alimentar a 2.300 millones de bocas más». Así, en su opinión, el gran desafío de los próximos 37 años es «conjugar el crecimiento de la población y la disponibilidad de alimentos de manera que no se ponga en peligro el equilibrio ecológico».

A consecuencia de lo cual

En su intervención explicó que de aquí a 2050 «hará falta doblar la producción de cereales». Esto, añadió, no se puede hacer «con el impacto ambiental y el derroche insostenible de la agricultura actual, así como con el enorme e injustificado consumo de carne».

¿Y cuál es la solución?, se preguntarán ustedes. Pues muy sencillo:

En este sentido, señaló que el salto más importante «no es tanto producir más, sino el hacerlo respetando el medio ambiente». Por ello abogó por «potenciar la agricultura ecológica», ya que su juicio «por primera vez en la historia, la agricultura sostenible es posible» gracias al desarrollo tecnológico y científico.

En fin, todo muy bonito, muy de color de rosa… y una punsetada como la copa de un pino. Porque, aun suponiendo que la llamada «agricultura ecológica» fuese más sostenible que la convencional (lo cual es discutible), lo cierto es que tiene sus límites. Y uno de ellos es el de la producción, claramente inferior a la de la agricultura convencional.

Tomemos, por ejemplo, el caso de los cereales. Según el Ministerio de Agricultura, en el año 2009 la producción «ecológica» no quedaba muy bien parada en cuanto a productividad, comparándola con la convencional:

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Curiosamente, en años posteriores la comparativa ha desaparecido, aunque haciendo unos cuantos cálculos se puede comprobar que la situación sigue siendo similar. Incluso en un año agrícola relativamente malo, como fue 2012, las explotaciones agrícolas convencionales produjeron una media de 2,89 toneladas de cereal por hectárea, frente a 1,10 toneladas de las calificadas como «ecológicas». De hecho, si no estamos pasando hambre ya mismo, sin esperar a 2050, es porque las explotaciones «ecológicas» suponen solo el 2.37 % de la superficie dedicada al cultivo de cereales en España y el 0,92 % de la producción. En definitiva, la producción «ecológica» no es suficiente.

O no es suficiente, al menos, para el común de los mortales. Para el señor Punset por lo visto sí, y de hecho llega a proponer cosas como que

las ayudas de la Política Agraria Común (PAC) de la UE estén «condicionadas a que la agricultura sea más ecológica» y que en los concursos de los comedores escolares se obligue a usar productos de la agricultura ecológica.

Y ahora vuelvan de nuevo al gráfico. Como habrán visto, los cereales «ecológicos «cuestan aproximadamente el doble que los convencionales. Hagan cuentas de lo que las propuestas del señor Punset pueden suponer para el bolsillo.

Es cierto que dar de comer a la aún creciente población mundial es un problema cada vez mayor. Y también es cierto que debemos intentar mejorar la gestión del suelo y evitar su empobrecimiento y la contaminación ocasionada por el excesivo uso de fertilizantes. Pero la solución no está en la promoción (y la subvención, directa o indirecta) de prácticas agrícolas caras y poco productivas. La solución vendrá de la investigación científica rigurosa y sin prejuicios. Sí, esa misma a la que le hubiesen venido muy bien las decenas de miles de euros que ha costado la charlita de marras…



4 Comentarios

  1. Ay lo que hay que leer! Primero decir que veo con sorpresa la caña que le dais a Punset ( «supuesto divulgador») hablo en plural porque no eres el único, parece que ahora esta de moda. Este señor ha conseguido algo que muchos de vosotros que vais de «divulgadores» no conseguiriais ni en sueños, llevar haciendo una pila de años un programa de divulgación cientifica plural, sin dogmatismos ni servilismo y ultimamente en prime time. En vez de valorar esto, vosotros los modernillos tuiteros aspirantes a cientificos lo único que haceis es criticarle.

    Tanto que os reis con esa prepotencia que tenéis de lo que llamáis magufos y sois casi peores. En cuanto al post, el mismo discurso de siempre, tú amigo Mulet debe estar orgulloso

    1. Este señor lo que ha conseguido es mezclar en su programa (y con ello también en la mente de su público) ciencia y pseudociencia, otorgándoles la misma validez. Sin duda tiene un gran éxito en los medios (y prueba de ello es que le inviten a actos como el que comento en la entrada), pero de cara a la difusión de la ciencia esa mezcla tiene consecuencias nefastas.

  2. Para empezar, pido perdon por las faltas ortograficas. Escribo desde un teclado anglosajon. He llegado aqui buscando la Lista de la Verguenza de las universidades españolas que ofrecen cursos y posgrados sobre pseudociencias (no porque quiera hacer ninguno, ojo).

    Creo que se puede criticar negativamente la actuacion y el trabajo de una persona sin llegar a faltarle al respeto. No hay por que. Y creo, en todo el tiempo que llevo siguiendo Naukas (desde Amazings.es), que lo que principalmente se ha hecho con Eduard es eso, faltarle al respeto, y en muchas ocasiones de manera desacerbada y algunas veces sin motivo.
    La verdad es que no sigo en profundidad el trabajo del señor Punset: he leido un par de libros suyos, he visto algun programa de Redes y poco mas. Pero lo poco que he comprobado me ha parecido, como ha dicho el usuario adanes, plural, sin dogmatismos ni servilismo. Ademas, creo que precisamente Eduard huye de las pseudociencias, y en todo caso intenta tratarlas desde un punto de vista objetivo, sin querer demostrar nada (ni validez ni invalidez de las mismas), para que cada cual se forme su propia opinion. Lo contrario seria intentar convecer al publico de una cosa u otra, y creo imponer las creencias de uno mismo, no es muy correcto.

    Cada uno tiene su punto de vista y es perfectamente respetable, pero creo que en cierto modo, os estais pasando bastante cada vez que faltais al respeto a este señor, que creo sinceramente que hace lo que hace porque le gusta (cobra, claro que cobra, todo el mundo cobra por hacer un trabajo), y no con el fin comercial oscurantista que tiene por ejemplo, Iker Jimenez.

    Un saludo.

  3. Veía de vez en cuando algún episodio de Redes y me parecía gracioso el Sr Punset, pero desde el día que seguía atento con sus «aha...» al M. Emoto mientras explicaba como el agua memorizaba sucesos y mil cosas, me da cada vez más rabia.

    Para postre, anuncia todo lo natural que es el pan de molde acrecentando la quimifobia.

    No sé en qué parte está la falta de respeto, si en criticar lo que hace con su fama de divulgador científico o en el fraude publicitario que comete al ser «objetivo» con las pseudociencias.

    Un saludo.

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Por Fernando Frías
Publicado el ⌚ 25 noviembre, 2013
Categoría(s): ✓ agricultura ecológica • Universidad Politécnica de Valencia